|
|

|



Champions League


|
Página 9 de 16

Si hasta ayer en la mañana quedaba alguna duda sobre cual era el mejor equipo del mundo, anoche esa inquietud estaba completamente despejada. El Barcelona se impuso 2-0 al Manchester United en la final de la Champions League y lo hizo con una superioridad y solvencia casi inédita en una final de campeonato; pues, aunque el marcador no refleje una diferencia holgada, la verdad es que dentro del campo el Barça fue simplemente más que su rival.

Se esperaba una final disputada y un gran espectáculo, al final lo primero no ocurrió, pero espectáculo si hubo y lo puso el Barcelona, por momentos casi en un monólogo de buen trato al balón. No obstante, el partido no comenzó bien para el equipo catalán, que parece tardar unos minutos en conectarse en los choques importantes; pues, como ya había sucedido en los primeros minutos contra el Real Madrid y con el Athletic en la final de la Copa del Rey, se dejo encimar por el rival en el comienzo. Y es que en los 10 primeros minutos todo fue para el Manchester, que estuvo muy cerca de encontrar el gol.
El planteamiento más bien algo conservador de Ferguson, parecía rendir sus frutos, pues Jin Su Park y Anderson, eran efectivos en la marca en el medio campo y Giggs todavía fresco se las arreglaba para contener a esa super dupla integrada por Xavi e Iniesta. Además el entrenador de los Red Devils, decidió recargar el ataque de su equipo por el lado de Puyol, que en su improvisada posición de lateral parecía el punto más flaco del equipo azul grana.
Cristiano Ronaldo protagonizo la primera jugada de gol del partido, con uno de sus potentes tiros libres, Valdez fallo en su intento de atenazar el balón, y el rebote le fue robado casi de milagro al coreano Park cuando se disponía a marcar el primero. El Manchester siguió a la carga y otra vez Cristiano Ronaldo estuvo cerca de batir a Valdez, con un buen remate cruzado tras un excelente control del balón en el área.
Pero hasta ahí llego el Manchester, corría el minuto 10, cuando Xavi robo el balón en el medio campo, cedió a Messi y este a Iniesta, el manchego con esa especial inteligencia que lo caracteriza vio el callejón y se hecho a correr por el medio atrayendo a la defensa rival, a penas vio el espacio cedió para Eto’o que estaba libre por la derecha, el camerunés se saco la marca de Vidic y con un puntazo sobre el primer palo de Van der Saar puso la ventaja y acabo con el Manchester.
Había sido el primer ataque del Barcelona, su primer remate a puertas y así de fácil su primer gol. La mitad del Olímpico empezaba a saborear el título mientras la otra todavía sorprendida esperaba la reacción de su equipo; pero esta jamás llegó. Tras el gol de Eto’o, el Manchester cayo en nervios que conllevaron a algunas imprecisiones que fueron aprovechadas por el Barcelona para hacerse con el control absoluto del balón, en esa tarea destacaron nombres como el de Busquets, en el medio y de Touré Yaya, el improvisado central que el dio salida limpia desde al fondo a los azul granas.
Pero si hay nombres por destacar, esos son sin duda los de Andrés Iniesta y Xavi Harnadéz. Se decía que el partido de ayer decidiría en gran medida quien ganaría el Balón de Oro (Cristiano Ronaldo o Lionel Messi), pues si habría que otorgar el Balón de Oro por el partido de ayer, sin duda el título al mejor jugador del mundo habría que dárselo a uno de los dos geniales medio campistas del Barcelona. Ellos más que nadie han sido los responsables de la victoria de ayer y de la brillante campaña del equipo de Guardiola. Cuando Messi o Cristiano toman el balón se puede esperar lujo y explosión, cuando lo toman Iniesta o Xavi, también se puede esperar lo mismo (aunque en menor medida) pero sobre todo se puede esperar INTELIGENCIA.
Y no es que Cristiano Ronaldo y Messi hayan jugado mal, todo lo contrario, el portugués hizo un buen partido y se puso el equipo al hombro como nunca antes en una final, y ni que decir de Messi, que hasta anoto el segundo gol de los catalanes. Pero la actuación de Iniesta y Xavi fue tan superlativa, que opaco a los que para la gran mayoría, son los mejores jugadores del mundo. Y fue justamente su presencia en el campo la que termino inclinando, con tanta claridad, la balanza hacia el lado del Barcelona.
Pues mientras estos dos genios eran el soporte de Messi, Eto’o y Henry; Cristiano Ronaldo y Rooney (que no hizo un buen partido) debían apoyarse en el importante pero veterano Ryan Giggs y en el empeñoso, pero carente de fantasía Jin Su Park, quizás el mayor error de Ferguson ayer, pues el cumplidor coreano servía para intentar controlar al Barça con el marcador igualado, pero siendo un jugador de clase media y con poco recursos, Park resulto inútil y casi un estorbo cuando el Manchester se vio en la imperiosa necesidad de atacar.
La segunda mitad comenzó con el Barça enseñoreado en el campo y con otro error de Ferguson, que en su intento de mejorar en ataque sin desequilibrarse en defensa, mando a Tévez al campo, pero manteniendo a Park y sacando a Anderson, que era en ese momento el único que podía elaborar juego en el medio junto con el aregentino, como se esperaba Park siguió siendo errático y Tévez sin tener con quien asociarse en el medio, termino siendo intrascendente. Sin embargo, el Manchester tuvo un par de acercamientos al arco en un amague de reacción; pero, ahí nomás llego un magistral centro de Xavi, para un impresionante cabezazo de Messi que decreto el 2-0, el triplete para el Barça y de seguro el Balón de Oro para Messi.
Pues volviendo al duelo entre Cristiano Ronaldo y Messi, la verdad es que ayer no vi una gran superioridad de uno sobre el otro, y en el inicio, el portugués se mostró más importante para su equipo, siendo al final el mejor del mismo; Messi por su lado jugando bien, no era tan trascendental como Ronaldo, pero ese gol con la cabeza (su arma menos usada), termino inclinando la balanza a su favor en el duelo personal que los aficionados le creamos con el portugués. En los últimos minutos, un Bervatov frío y un Schools subido de revoluciones hicieron poco por cambiar el rumbo del encuentro, que termino con el Barça con el balón y en el campo del Manchester, como había sucedido toda la noche.
El Barça se convierte así en el primer equipo español en ganar el triplete y para mi gusto en uno de los campeones más justos de la historia; demostró que era el mejor ganándole a los mejores y salvo el Chelsea, fue también siempre muy superior a ellos, dejando la impresión que jugando al fútbol (es decir sin caer en el juego de choque como ante el Chelsea) es imbatible. Guardiola completo así en su primer año la que quizás sea la mejor campaña de la historia del equipo, algo que a principios de temporada, muchos (entre los que me incluyo) no creíamos que fuera posible, con un técnico que hacía su debut en primera y con un equipo que llegaba medio partido. Pero Guardiola lo logró y de que forma! Ahora solo queda darle a él y a su brillante Barça las gracias y rendirle los honores por su maravilloso fútbol y esperar que este grandioso equipo tenga todavía cuerda para largo y que aparezcan rivales de su talla.


A poco más de 24 horas para el inicio de la final de Champions League más esperada de los últimos tiempos, prácticamente todo ha quedado listo, para que el Manchester United y el Barcelona, decidan en la cancha cual de los dos, es el mejor equipo del mundo; y es que no hay duda de que estos dos clubes son hoy por hoy, los que mejores espectáculos ofrecen sobre los campos de juego.

Otro de los grandes atractivos que ofrecerá esta final será sin duda la oportunidad de ver frente a frente a Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, los dos mejores jugadores del mundo en la actualidad. Como pocas veces en la historia del fútbol, los aficionados tendremos la ocasión de dirimir quien es el mejor del mundo, en un duelo cara a cara; pues aunque no se puede decir que un solo partido es suficiente para decretar la superioridad de un jugador sobre el otro; quien puede dudar que el que resulte vencedor mañana será considerado por la inmensa mayoría el mejor del planeta, y que la elección del Balón de Oro y del FIFA World Player, estará influenciada en gran medida por el resultado del partido de Roma.
Sin embargo como el propio Messi ha declarado, sería injusto y hasta ofensivo reducir esta gran final a un duelo entre Cristiano Ronaldo y Lionel Messi; ya que con nombres tan importantes como Samuel Eto’o, Thierry Henry, Andrés Iniesta, Xavi Hernández o Wayne Rooney, Carlos Tévez y Ryan Giggs, resumir el partido en la lucha de dos individuos sería ridículo. Tanto el Manchester como el Barça son mucho más que la suma de sus nombres, pues al gran talento individual que poseen, le suman un impresionante juego colectivo, que es el que los hace resaltar sobre el resto de equipos grandes de Europa.
En la previa se trata sin duda de la final soñada, esa a la que todos apostaron, esa que todos queríamos ver. No obstante, las finales, por los nervios que naturalmente implican, no suelen regalar los espectáculos de fútbol que los hinchas esperamos, pues al tener tanto en juego, en general los protagonistas se preocupan mucho más de no cometer errores que de crear genialidades, y los partidos terminan siendo más bien muy cerrados y a veces hasta aburridos.
Pero, esta final promete ser distinta, talvez sea el estilo que ha caracterizado a estos dos equipos a lo largo de esta temporada o los hombres que conforman sus plantillas, cuyos nombres evocan al fútbol bien jugado antes que a la especulación resultadista; pero lo cierto es que como pocas finales en la historia, mañana los aficionados esperamos ver un choque espectacular, en donde golpe a golpe se defina quien es el mejor. Y prueba de esta gran esperanza de gozar de un choque épico, son los precios de las entradas al Olímpico de Roma, que hace mucho que se agotaron en las taquillas y que hoy en día valen alrededor de 10 veces su precio original.
Cual de los dos es el favorito? Es una pregunta casi imposible de contestar. Afortunadamente, ambos equipos llegan con sus plantilla principales prácticamente completas, aunque el Barcelona sin Dany Alves y Rafael Marquéz , ve algo mermado su poderío; no obstante su plantilla es tan amplia y poderosa que estas ausencias no tendrían porque sentirse en demasía. Iniesta y Henry vuelven al equipo y aunque la para de dos semanas podría haberlos hecho perder algo de precisión, quizás el descanso les de un plus final en el estado físico que podría se decisivo a estas alturas de la temporada, sobre todo si el partido llega al alargue.
El Manchester United tiene la ventaja de ser el último campeón, por lo que los nervios en general, deberían afectar menos a sus jugadores; además la historia de enfrentamientos directos con el Barcelona lo favorece, pero cuando se tiene enfrente a un equipo con la calidad y la jerarquía del Barça, argumentos como la historia y la experiencia (que usualmente son determinantes) pierden su valía. Definitivamente, para mañana no hay un favorito y es justamente esa la razón por la que este partido es simplemente imperdible.


Esta semana sin duda el evento futbolístico y deportivo por excelencia será la tan esperada final de la Champions League, que debe jugarse este miércoles 27 de mayo en Roma. Es por eso que tanto el equipo catalán como el inglés ya se encuentran totalmente inmersos en los preparativos para llegar de la mejor forma posible, a este trascendental encuentro.

Y en este marco, la mejor noticia para el Barcelona y para todos los amantes del buen fútbol es la recuperación de Thierry Henry y Andrés Iniesta, que hoy volvieron a las prácticas con el resto de sus compañeros de equipo, tras algunas semanas lejos de los campos de juego, luego de que Henry sufriera un estiramiento del ligamento cruzado posterior de la rodilla y de que Iniesta sufriera una rotura en el recto anterior de la pierna derecha, los dos jugadors del Barça volvieron a entrenar.
Ciertamente ni el delantero francés ni el volante español, comenzaron los entrenamientos con la misma exigencia que el resto de sus compañeros, pero poco a poco fueron involucrándose con mayor normalidad en la práctica y terminaron participando en el partido, con que el equipo catalán acostumbra terminar todas sus entrenamientos.
Y aunque el equipo médico del Barcelona todavía no ha le ha dado el alta oficialmente a ninguno de estos 2 jugadores, esta parece ser una señal muy clara de que ambos estarán físicamente aptos para llegar al partido del miércoles, lo que constituye una gran noticia para el equipo de Guardiola, ya que Henry y sobre todo Iniesta han sido piezas fundamentales en la histórica campaña que hasta el momento ha venido realizando el equipo culé.
Al respecto, Xavi Hernandéz, uno de los símbolos del Barcelona y uno de los hombres más importantes del equipo, declaro muy optimista lo siguiente: “Les he visto muy bien, muy a gusto y muy cómodos desde el principio. Las sensaciones son buenas, tanto para ellos como para nosotros, porque podremos tenerles, y si no pasa nada raro, jugarán la final”
Claro que todavía queda por saber si las semanas de para que han debido experimentar Andrés Iniesta y Henry, no terminaran por mermar de manera considerable su rendimiento, de cara a un partido en el que enfrentaran al único equipo que en la actualidad, por fútbol, parece estar en condiciones de vencer al equipo del Pep Guardiola y ante el que necesitaran, que todos sus jugadores estén en la plenitud de sus facultades físicas.
Hasta ahora el Manchester United y el Barcelona se han enfrentado en 9 ocasiones por partidos oficiales en competencias europeas, con un saldo de 3 victorias para los ingleses, 2 para los catalanes y 4 empates. Sin embargo cuando se han enfrentado en eliminatorias uno a uno, la ventaja esta claramente a favor del los Red Devils, que han eliminado al Barcelona en dos ocasiones, ganándole además la única final que disputaron, la cual se jugo en Rótterdam en 1991, con victoria 2-1 para el equipo de Ferguson.


Roma ya tiene a sus dos finalistas; pues al Manchester United, se le sumo ayer el Barcelona, que en un emocionante partido dejo de lado al Chelsea. Pero a diferencia del equipo de Ferguson, el de Guardiola sufrió muchísimo para llegar a la final y solo un épico gol de Iniesta en los descuentos y varios errores arbítrales le permitieron a los azul granas, mantener vivo el sueño de la triple corona.
Escenas polémicas del Chelsea 1 Barcelona 1
El partido fue como se esperaba, duro y luchado con el Chelsea manteniendo el libreto seguido en el Camp Nou, basando su juego en su superioridad física en el medio campo y consiguiendo su objetivo de inutilizar al ataque azul grana, que se vio ayer más inofensivo que nunca antes en la temporada; y es que el Chelsea fue tan disciplinado y efectivo en defensa que el Barcelona solo pudo hacer un solo tiro directo al arco de Cech, lo irónico fue que ese único tiro se convirtió en gol y en pasaje a la final.
Desde el principio, todo se le dio al Chelsea a pedir de boca; aun antes del partido las lesiones de Henry y Márquez y la suspensión de Puyol, le daban cierta ventaja al equipo de Hiddink, que ni por jugar de local se dio el lujo de cederle el más mínimo espacio a un Barcelona, que se ve frágil cuando de ir al choque se trata. Todo se facilito más para el Chelsea cuando de una jugada casi intrascendente, Essien saco un gol inesperado, un verdadero golazo que por lo temprano que llego, acabo con todas las esperanzas del Barcelona de encontrar más espacios que en el Camp Nou.
De ahí en más el equipo de Hiddink, fiel al estilo del técnico holandés, se preocupo fundamentalmente de controlar al rival, siendo quizás este su mayor pecado, pues sobre todo después de la expulsión de Abidal, con algo más de ambición talvez el Chelsea pudo haber asegurado el resultado (claro siempre es más fácil decir esto después del partido), pero prefirió seguir replegado y entregarle el balón a un Barcelona que si con 11 jugadores no podía llegar al arco, con 10 ni siquiera podía acerarse a él.
En ese contexto, hay que decir que comenzó a pesar también la figura del árbitro Tom Henning, que se comió hasta 3 claros penales que pudieron asegurarle la clasificación al Chelsea, errores que terminaron por prolongar el sueño del Barça. Sin embargo a pesar de lo terrible de su desempeño, me cuesta creer como señala hoy la prensa inglesa que se trate de un complot en contra del Chelsea, me parece más bien que tras expulsar a Abidal, al noruego le faltaron los pantalones para cobrar un penal en contra del Barcelona, que lo dejaba definitivamente fuera de la final.
Y entonces cuando el Barcelona no ataba ni desataba, con Messi nuevamente con paradero desconocido, con Dani Alves tirando centros a las tribunas y con todos hablando sobre la segunda final consecutiva entre el Manchester y el Chelsea y la superioridad del fútbol inglés, apareció Iniesta para acabar en un instante con todo el trabajo del Chelsea a lo largo de 180 minutos. El Chelsea había sido mejor en el Camp Nou y Stanford Bridge, pero esto es fútbol y basto una sola genialidad del menudo volante español para cambiar de golpe todo.
En lo personal creo que en el fútbol es muy difícil calificar a un resultado de injusticia, pues si un equipo ataca todo el partido y otro solo atina a defenderse, pero este último termina ganando con autogol del rival en el último minuto, el resultado es justo, porque para ganar; saber atacar es tan importante como saber defender y definir. Es decir desde mi punto de vista solo se puede hablar de injusticia en el fútbol cuando agentes ajenos a los 22 jugadores que disputan el partido, tienen una influencia notoria y determinante en el resultado del partido.
Pero aun desde esa perspectiva el resultado de ayer entre el Chelsea y el Barcelona, sigue ocupando una posición muy indefinida en la línea que separa lo justo de lo injusto. El Chelsea rindió más y fue mejor en lo táctico, de eso no cabe duda; así como tampoco cabe duda de que el noruego Henning, realizo un arbitraje desastroso y tuvo una participación determinante. Pero por muy superior que haya sido el Chelsea y por mucho que haya influido el árbitro, me cuesta calificar como injusticia la épica clasificación de un equipo, que en una noche en la que nada salía bien y con un hombre menos, no claudico nunca y logro alcanzar la hazaña con su último aliento.
Y es que el gol de Iniesta ayer, grafico en un solo segundo y en un solo toque al balón todo lo que el fútbol significa, ese constante fluctuar del silencio a la euforia, del fervor a la resignación, de la alegría a la tristeza y de la decepción a la gloria. Todo eso que hace que desde Asia hasta América haya gente discutiendo, por un resultado que ocurrió al otro lado del mundo, entre equipos que la mayoría ni siquiera ha tenido la oportunidad ver en un estadio en su vida. Todo eso que ha hecho que el fútbol hace mucho haya dejado de ser solo un deporte, para convertirse en parte importante de nuestras vidas.
Sin embargo, si hay algo que me parece claramente injusto, desde hace mucho y es que en que cabeza cabe que un gol de visita valga más que uno de local, esa absurda regla, que permite que hoy el Barcelona este en la final, sin haberle ganado al Chelsea (porque a pesar de la sensación de victoria azul grana, lo cierto es que fue un empate) es el despropósito más grande del reglamento desde el también absurdo gol de oro, pues aunque el gol de visita permite ahorrarse el cansancio producido por lo tiempos extra, en lo personal me deja la sensación que no deja en claro que paso el mejor equipo. Pero el reglamento es ese y solo queda disfrutar de la tan esperada y deseada final entre el Manchester y el Barcelona. Aunque hay que rendirle palmas al Chelsea que fue el único equipo en la presente temporada, al que el Barcelona enfrento y no pudo derrotar.


El Manchester United inscribió por segundo año consecutivo su nombre en la final de la Champions League, al imponerse con jerarquía y claridad 1-3 a un desdibujado Arsenal en el propio estadio Emirates, en un partido, que los dirigidos por Ferguson liquidaron en los primeros 11 minutos, con un gol de Jin Su Park (regalo de Gibbs) y un buen tiro libre de Cristiano Ronaldo, quien fue además en la figura del encuentro.

El Manchester como había sucedido ya en el partido de ida en Old Trafford fue completamente superior al Arsenal de Wenger, que decepciono por completo a todos aquellos que creíamos que con su toque sutil, podría ofrecerle una dura lucha al actual campeón de Europa. Pero lamentablmente para el espectáculo, el Arsenal, tanto en Old Trafford como en el Emirates Stadium fue solo una sombra, un equipo sin profundidad y más grave aun, un equipo sin espíritu.
Ciertamente el temprano gol del Manchester United, producto en gran medida de ese inoportuno resbalón de Gibbs (acaso el resbalón más inoportuno de la historia del Arsenal), desbarato en gran parte la estrategia de los Gunners y el segundo gol de Cristiano Ronaldo de tiro libre (para mi gusto con complicidad de Nasri que se agacho en la barrera y de Almunia que se confió) se encargo de terminar de esparcir el desconcierto en el equipo de Wenger; pero, no es posible que un equipo que esta en la semifinales de la Champions League se rinda a los 11 minutos del partido y eso fue exactamente lo que hizo el Arsenal.
El 0-2 en contra, que obligaba a los Gunners a conseguir 3 goles, acabo por completo con la moral de un equipo al que sobrestime; seducido por su buen toque; pero olvidando, la quizás excesiva juventud e inexperiencia de su plantilla y la falta de jerarquía e historia de un equipo que jamás ha ganado la Champions League; en una etapa en la cual estos dos ingredientes (historia y jerarquía) se hacen vitales y casi indispensables. Al Arsenal, que nunca tuvo tiempo de asentarse el campo, le falto esa confianza en la propia camiseta que le permite a equipos como el Liverpool, el Milán o el propio Manchester United, luchar hasta el último minuto y levantar resultados imposibles.
Pero a pesar de que el involuntario error de Gibbs cambio por completo el rumbo del partido, sería mezquino no alabar la actuación del Manchester United, que sin llegar a hacer uso de todo su poderío (la verdad es que nunca lo necesito) pudo hacerse sin problemas con el partido y alcanzar su segunda final consecutiva. El equipo entero de los Red Devils, tuvo una actuación casi impecable y jugando a media máquina goleo de visita a un equipo que no perdía en su estadio por la Champions desde el 2004.
Mención a parte merece la figura de Cristiano Ronaldo, un jugador al que siempre he criticado por no aparecer con contundencia en los partidos decisivos; pero que ayer fue vital en el resultado del enceuntro, primero con ese tiro libre que le dio el segundo al Manchester y que acabo con las esperanzas del Arsenal y después con el tercer gol, en el que el portugués culmino un verdadero paradigma de contragolpe, que él mismo había iniciado con un lujoso pero sobre todo productivo pase de taco. Ese gol además de apuñalar aun más el sufrido corazón de los hinchas del Arsenal, sirvió también para que Alex Ferguson comenzara a reservar a algunos de sus jugadores que corrían el peligro de perderse la final por acumulación de tarjetas amarillas, entre ellos el siempre importante Wayne Rooney.
No obstante, en lo minutos finales llegaría el único revés para el Manchester a lo largo de todo el partido y no me refiero al gol de penal de Van Persie, sino a la expulsión de Fletcher por la innecesaria falta (para ese momento del partido) que genero ese penal y que lo marginara de la final. Ahora al Manchester solo le queda esperar cómodamente a su rival del 27 de mayo en Roma, si es el Chelsea será la oportunidad de ver la revancha de la final de hace un año y si es el Barcelona, será la ocasión para ver enfrentados a los que probablemente son los dos mejores equipos del mundo en la actualidad, lo que si es seguro es que en ambos casos el rival al que enfrente el Manchester será mucho más duro que el de ayer.


Hoy por fin, en Londres a partir de las 08:45 p.m. hora local, se definirá al primer finalista de la Champions League 2008-2009. El estadio Emirates será testigo del enfrentamiento entre el Arsenal de Wenger y el Manchester United de Ferguson, en un partido que tendrá como protagonistas a dos de los equipos que mejor juegan al fútbol en el mundo y que por eso promete convertirse en uno de los mejores encuentros futbolísticos del año.
Escenas del partido de ida en Old Trafford
Si bien es cierto el Manchester obtuvo en el partido de ida una ventaja mínima sobre los Gunners, que le permitirá de seguro salir con mayor confianza y tranquilidad al terreno de juego, la verdad es que el gol conseguido por O´Shea en Old Trafford hace 7 días, no garantiza nada; ya que a pesar de la enorme superioridad que mostró el Manchester sobre el Arsenal en la ida, esa hegemonía de los Red Devils, se debio en gran medida al pobre rendimiento del equipo de Wenger.
Rendimiento que hoy jugando de local debería mejorar ostensiblemente; ya que los Gunners no pierden en Londres, jugando por la Champions desde el 2004, cuando cayeron ante el Chelsea, desde entonces el Arsenal ha sumado 24 partidos sin conocer la derrota en su estadio, una estadística para nada despreciable, así se tenga al poderoso Manchester United en frente, equipo que dicho sea de paso solo ha podido ganar en una de las últimas 10 ocasiones que visito al Arsenal en su estadio.
Una buena noticia para el espectáculo, es que ambos equipos podrán contar con sus plantillas completas. En el Arsenal ya se ha confirmado que el holandés Robie Van Persie estará apto para jugar, por lo que el ataque de los Gunners que resulto inofensivo en Old Trafford, se verá fortalecido por la velocidad y hábil gambeta del holandés, además el ingreso de Van Persie, le permitirá a Fabregas volver a su habitual y natural posición de cerebro del Arsenal en el medio campo, con lo que los Gunners de seguro ganaran en potencia ofensiva, ya que Adebayor ya no estará tan solo adelante y tanto él como Walcott, tendrán a alguien que los ponga de cara al gol.
Por el lado del Manchester United, los temores por las posibles ausencias de Evra y Ferdinand, han sido finalmente disipados y hoy se ha sabido, que ambos jugadores han superado las molestias físicas que los aquejaban y que podrán estar la noche de hoy en el Emirates Stadium. Aunque, según la prensa inglesa, si se espera una modificación respecto del once titular que salto a la cancha la semana pasada en Old Trafford; ya que Ferguson habría decidido dejar a Tévez (quien acarrea una amarilla) en el banco de suplentes y poner al búlgaro Bervatov en su lugar.
Así que, con estas modificaciones en las alineaciones y con la necesidad del Arsenal de marcar un gol, definitivamente veremos un partido bastante diferente al de la ida, en el cual los medio campos y las líneas defensivas tuvieron preponderancia sobre los ataques. En el nuevo contexto y con mayores espacios por explotar en contraataque, la velocidad, potencia y habilidad de Cristiano Ronaldo y Wayne Rooney, pueden resultar determinantes para el Manchester United, que puede llegar a definir la eliminatoria de contragolpe.
Eso sí, siempre y cuando soporte los primeros minutos del partido sin recibir gol alguno, empresa que resulta siempre complicada, cuando se enfrenta a un equipo con jugadores tan hábiles, a los que por momentos resulta imposible quitarle el balón. La verdad es que se trata de un enfrentamiento muy parejo, en el que casi cualquier resultado es posible. En lo personal, como la gran mayoría del aficionado, quisiera que pase el Manchester para conservar la esperanza de una final entre los Red Devils y el Barcelona (aunque en la otra semifinal veo más cerca al Chelsea); pero caundo dos equipos se conocen tanto como el Arsenal y el Manchester United y sus fuerzas son tan parejas, es imposible aventurarse a predecir un resultado.


En un partido bastante menos parejo de lo que se esperaba (al menos en el trámite, no así en el marcador), el Manchester United dio un paso importante hacia su segunda final consecutiva de Champions League, al imponerse por la mínima diferencia al Arsenal. El equipo de Alex Ferguson domino a placer gran parte del primer tiempo y varios pasajes de la segunda mitad y solo la buena actuación de Almunia, el arquero español del Arsenal, evito que los Gunners, fueran goleados en Old Trafford.

Desde el principio el actual campeón de la Champions tomo la iniciativa del partido, invadiendo con autoridad el campo del Arsenal, que sorpresivamente se vio como un equipo lento, sin ideas y carente de dinámica, defectos que pocas veces se habían visto en el equipo de Wenger a lo largo de la temporada. Ni siquiera el retorno al equipo en la Champions de Cesc Fabregas, le pudo dar a lo gunners el toque de creatividad necesario para hacerle daño a la bien plantada defensa del Manchester United.
El joven volante español que en esta ocasión, por decisión del técnico, jugo más adelantado que de costumbre, se perdió en esa casi inédita posición de atacante y se vio lento y sin potencia a la hora de enfrentar en el mano a mano a los defensores del Manchester, además al verse obligado a recibir el balón casi siempre de espaldas al arco, Fabregas estaba imposibilitado de juntarse con Nasri y tampoco podía habilitar, con sus acostumbrados pases punzantes a un Ebmanuel Adebayor, que quedo solo adelante en una casi completa orfandad, pues Theo Walcott, su compañero en ataque, simplemente no existió.
Siendo el Arsenal inofensivo, el Manchester se dedico a atacar el arco de Almunia, creando varias ocasiones de peligro. El gol no demoro mucho en llegar pues tras un desborde de O’Shea (de lo mejor del partido), por la banda derecha, Tévez estuvo a punto de batir a Almunia, que una magnífica reacción desvió la pelota al corner. Pero, en justamente en ese corner, una terrible falla en la marca por parte del Arsenal, le permitiría a O’Shea, rematar a quemarropa y poner al Manchester en ventaja.
El 1-0 había llegado a penas a los 17 minutos y el trámite del encuentro hasta ese momento hacía presagiar una victoria fácil y holgada de los Red Devils. Sin embargo, Almunia se transformo en el primer tiempo en el héroe del Arsenal al bloquear una y otra vez, los remates de Tévez, Rooney y compañía. No menciono a Cristiano Ronaldo, porque como había sucedido un día antes con Messi en el Barcelona; el portugués, llamado a ser la figura del partido, no apareció para nada en la primera mitad.
En el segundo tiempo, el Manchester bajo un poco el ritmo, pero no por eso dejo de ser el claro dominador del partido, aunque las ocasiones de peligro en el arco del Arsenal se hicieron menos frecuentes. Para ese momento Carrick, O’Shea y Fletscher ya se habían adueñado del medio campo y eran quienes llevaban los hilos del partido, quizás eso explique en parte el porque de la escasez de goles en el encuentro. El Arsenal por su parte seguía siendo tan inocuo como en el primer tiempo, solo un remate desde el borde del área de Adebayor, tras una jugada fabricada por él mismo, le recordó al equipo de Ferguson que tenía al Arsenal adelante.
Durante los últimos 20 minutos del partido, ya con Bervatov y Giggs en la cancha en reemplazo de Tévez y Anderson, el Manchester United acelero otra vez el ritmo y creo algunas situaciones de gol. En ese momento creció también la figura de Cristiano Ronaldo que mostró algo de la magia que lo hizo acreedor del Balón de Oro, justamente la ocasión más clara se generaría en sus pies, cuando uno de sus clásicos remates de media distancia se estrello en el travesaño. Sin embargo el portugués no llego a completar una actuación descollante.
El partido no regalaría ya mas emociones y el 1-0 sería el resultado definitivo. En el ambiente quedo la sensación de que el Manchester fue muy superior y que la diferencia en el marcador quedo muy corta. Es cierto que con un gol de ventaja y sin haber recibido gol alguno en la portería propia, el equipo de Ferguson parte con una para nada despreciable ventaja. Pero también es cierto que será muy difícil que en Londres el Arsenal repita una actuación tan pobre como la ofrecida ayer en Old Trafford.
La llave ha quedado entonces todavía bastante abierta y al igual que en la otra semifinal, es muy difícil aventurarse a decir que un equipo ha sacado gran ventaja sobre el otro. Pues en Londres la escueta ventaja sacada por los Red Devils, que según el propio Ferguson, lo ha dejado satisfecho, podría resultar insuficiente si los Gunners logran levantar su nivel (como esperamos por bien del espectáculo) el próximo 05 de mayo en el Emirates Stadium.


Un empate sin goles, fue todo lo que pudo conseguir ayer el Barcelona ante un ordenado, pero ultradefensivo Chelsea, que en base a un buen trabajo táctico y una gran agresividad en la marca (a veces excesiva) logro controlar a un Barcelona, que nunca dejo de intentar; pero que jamás llego a imponer en la cancha ese juego fluido e ingenioso con el que normalmente domina a sus rivales.
Escenas del Partido
A diferencia del partido contra el Bayern Munich, en el que los azul granas contaron desde el principio con espacios para generar fútbol, contra el Chelsea, el equipo de Guardiola jamás encontró la comodidad necesaria para hilvanar jugadas colectivas con la dinámica acostumbra. Como se esperaba, Hiddink decidió reforzar su medio campo en contención sacrificando su potencial ofensivo al hacer ingresar a un tercer medio campista mixto, como Mikel Obi.
Así la de por sí dura línea defensiva conformada por Ivanovic (de lo mejor en la defensa), Terry, Alex y Bosinggwa (muy sólido a la hora de marcar a Messi) se vio reforzada en el medio campo por Ballack, Essien y Mikel, que casi siempre le ganaron el duelo a Xavi e Iniesta, que no obstante su mayor talento con el balón, no pudieron casi nunca hacer nada ante el mayor poderío físico de sus rivales, quienes haciendo gala de una gran dinámica, lograron desbaratar la base del trabajo ofensivo azul grana, que descansa justamente en Iniesta y Xavi.
No obstante, también hay que decir que en muchas ocasiones el Chelsea paro los intentos de ataque del Barcelona, con frecuentes y a veces mal intencionadas faltas, ante la paciente mirada del árbitro alemán Wolfang Stark, que por momentos dejo seguir excesivamente el juego brusco. A consecuencia de esto, el Barça en la primera mitad resulto casi inofensivo para el Chelsea. Solo un cabezazo de Eto’o y un fuerte remate de Henry, bien conjurado por Cech, fueron todo lo que ofreció en ataque el equipo de Guardiola en la primera etapa.
Es más en el primer tiempo, la ocasión más clara de gol sería para el Chelsea, a causa de un grosero error en la entrega del mexicano Rafael Márquez, quien aparentemente se lleno de nervios ante la marca de Drogba, Márquez en su intento de cederle el balón a su portero termino entregándole la pelota al delantero marfileño, quien no pudo convertir, a causa del excelente achique del arquero Valdez , quien hasta en dos ocasiones logro impedir la conquista del delantero del Chelsea, en una jugada que pudo cambiar el rumbo de la eliminatoria.
En la segunda mitad, el partido continuo con un trámite bastante similar al del primer tiempo, aunque poco a poco el Barcelona, comenzó a encontrar algunas grietas en la defensa visitante, que pudieron haberle dado la ventaja. Sin embargo ayer la suerte, no estaba con el Barça, y prueba de ello fue la lesión de Rafael Márquez, quien ni bien comenzado el segundo tiempo se quejo de una afección en la rodilla que lo obligo a salir del campo y que hoy se sabe, lo marginara definitivamente de lo que resta del temporada.
Esta lesión obligo además al ingreso de Puyol, que recibió una amarilla en una de sus primeras acciones, dicha amonestación implica una suspensión que lo privara de jugar el partido de vuelta en Londres, una muy mala noticia para Guardiola que de seguro tendrá más de un dolor de cabeza para encontrar a un central para el partido de vuelta.
Pero si algo hay que reconocerle al Barça, es que a pesar de los contratiempos antes mencionados y de tener al frente a un equipo que ejercía un marca realmente exasperante, nunca perdió la paciencia y nunca renunció a su estilo de juego y hasta los minutos finales siempre busco el gol por la vía del buen toque del balón; algo que le rindió frutos sobre todo en los minutos finales del partido, en los que Iniesta por el medio y Dani Alves por la banda derecha, encontraron ciertos espacios para generar peligro.
Lamentablemente ni Eto’o ni Henry, ni en su momento Bojan (que ingreso por Eto’o), estuvieron bien en la definición. No menciono a Messi, de quien además hablo en esta nota por primera vez; porque simplemente ayer no existió. El argentino tuvo escasa participación en el partido y su famosa gambeta jamás se hizo presente, la Pulga aunque cueste creerlo fue ayer de lo peor del Barça.
El 0-0 es claramente más beneficioso para el Chelsea, que jugando en casa tendrá una ligera ventaja; pero ciertamente esta semifinal no esta para nada definida; pues en Londres con más espacios (como de seguro los habrá), el Barcelona puede resultar mucho más peligroso que ayer. No obstante, sin Puyol y sin Márquez y con una seguidilla de partidos encima, creo que el Barcelona esta más lejos de Roma que el Chelsea.

Páginas:
1
|
2
|
3
|
4
|
5
|
6
|
7
|
8
|
9
|
10
|
11
|
... |
16
|
Siguiente

Volver a: Fútbol
|

|
|
|