La noche del martes en Anfield, será recordada como una de las más negras en la historia del Real Madrid; pues, el equipo merengue sufrió una aparatosa y humillante goleada ante el Liverpool por el partido de vuelta por los octavos de final de la Champions League, fue una jornada sorpresiva en la que el equipo inglés tuvo una actuación brillante y el Real Madrid solo fue una sombra deambulando en el campo.
Escenas del partido
Muchos esperábamos que el equipo del Rafa Benítez saliera al campo de Anfield con un planteamiento especulativo, a pesar de sus condición de local, a causa de la ventaja de un gol que había conseguido en el partido de ida en Madrid; pero no ocurrió así y el Rafa Benítez sorprendió a su rival con una actitud ultra ofensiva, embotellando al Real Madrid en su campo desde el primer minuto.
Los Reds crearon peligro desde la primera jugada y para los 4 minutos de juego ya habían creado dos claras ocasiones de peligro, que no acabaron en gol gracias a las milagrosas intervenciones de Iker Casillas, en un anticipo de lo que sería todo el trámite del partido. En la primera el “Niño” Torres se saco la marca del defensa recibiendo con el taco y quedando mano a mano con Casillas, que tapo el remate de Torres; mientras que en la segunda un remate de Mascherano de media distancia fue despejado con lo justo por el buen portero del Real Madrid.
El partido era un constante ataque del Liverpool ante un Real Madrid que no atinaba a nada; en el medio campo la pareja de Gago y Lass era absolutamente incapaz de ganarle el duelo a Xavi Alonso y sobre todo a un enorme Javier Mascherano que se encargo de desbaratar cada intento de salida con balón dominado del equipo español. El gol del Liverpool estaba a punto de caer, solo era cuestión de tiempo.
No obstante, el gol de los ingleses no llegó a partir de una de las tantas jugadas que había armado el Liverpool, sino producto de una falla de la defensa del Real Madrid, Pepe, no pudo despejar una pelota relativamente sencilla que cayo el área merengue y le permitió a Fernando Torres robarle el balón (talvez con falta), el ex Atlético de Madrid, cedió a la derecha y se desmarco luego para recibir solo frente al arco de Casillas que esta vez no pudo hacer nada para evitar la caída de su arco. Corría el minuto 16 y el Real Madrid tenía ahora que marcar dos goles para tentar la clasificación.
Muchos esperábamos una reacción del equipo de Juande Ramos, pero el Liverpool no se lo permitió y lejos de retroceder sus líneas los Reds, siguieron jugando a gran nivel en búsqueda de otro gol. Mismo que llego en el minuto 28 y como para demostrar que esta no era la noche del Madrid, el gol una vez más, no fue producto de una jugada armada por el Liverpool, sino de un gran error arbitral, que a pesar de la clara superioridad del Liverpool, me parece que cambió la historia del partido, pues acabó la moral de los merengues.
Heinze, un jugador que en lo personal no me gusta para el Madrid, porque me parece algo limitado para un equipo de esa jerarquía, fue además esta vez acompañado por el infortunio, pues en una jugada sin mayor riesgo el balón reboto en su hombro, pero por el movimiento que hizo con su brazo, desde la posición del árbitro se vio como un manotazo a la pelota, aunque en la repetición se noto claramente que el balón impacto en el hombro.
Gerrard fue el encargado de cobrar el penal y poner el 2-0, que cayó muy mal en tienda merengue, pues a pesar de que el Liverpool había sido totalmente superior, lo cierto es que los dos primeros goles de los ingleses llegaron a causa de errores del Real Madrid y del árbitro y no directamente producto del juego del Liverpool. El Real Madrid con un gran sentimiento de frustración, intento entonces una reacción basada sobre todo en su amor propio, tuvo entonces dos ocasiones claras de gol en los pies de Sneijder , que fue en la línea de ataque del Madrid lo más rescatable, pero sus dos intentos de descontar fueron bloqueados por el portero Reyna.
El Madrid siguió inquietando de cuando en cuando el arco de Reyna en el primer tiempo sobre todo por intermedio del mencionado Sneijder y de los arranques en solitario de Gago desde el medio campo y de alguna intentona de Raúl; pero los merengues hicieron poco daño, sobre todo por el lado de Robben, que ayer simplemente no existió, el holandés que rara vez podía recibir cómodo el balón, por la presión del Liverpool, no fue ni la sombra del jugador que descuenta rivales a placer en la liga española.
La sensación era que el tercero del Liverpool estaba más cerca que el descuento de un Madrid que tras el penal en contra empezó a resignar el partido. No obstante, se esperaba que después del descanso el equipo español saliera con otro ánimo y mejorase en su juego. Pero el Liverpool no le dio la más mínima oportunidad; pues ni bien comenzado el segundo tiempo a los 47, un buen desborde de Babel acabo en los pies de Gerrrard que de primera puso el tercero para los ingleses. El partido estaba decidido y faltaba todavía todo el segundo tiempo.
El Real Madrid ya sin moral alguna después del tercero intento en jugadas individuales el descuento básicamente por amor propio, pero dejo espacios atrás que fueron aprovechados por el Liverpool para crear peligro, pero Casillas (de lejos lo mejor de los merengues) fue el que evito una catástrofe aun mayor. Ya en los minutos finales del partido, con el Madrid entregado y un Liverpool que se dio el lujo de reservar a algunas figuras como Gerrard y Torres, llegó el cuarto del Liverpool en un contragolpe bien culminado por el recién ingresado Dossena, que dejo al sacrificado Casillas al borde del llanto.
El Real Madrid se queda por quinto año consecutivo en los octavos de final, aunque esta fue sin duda la eliminación más dolorosa, no solo por la goleada, sino fundamentalmente por lo poco que exhibió el equipo de Juande Ramos en el campo. Es cierto que muchos esperábamos que el Liverpool pasara a la siguiente fase, pero no creo que alguien haya imaginado que lo haría apabullando al Madrid de la forma en que lo hizo. Por el lado de los Reds solo queda alabar el brillante espectáculo que ofrecieron ayer y esperar a que lo repitan en los cuartos de final, aunque será difícil que encuentren otro rival en una noche tan mala como la que ofreció del Madrid ayer.
Tras 14 días de espera, el Real Madrid tendrá finalmente la oportunidad de intentar tomarse la revancha de su caída por la mínima diferencia en el Bernabéu ante Liverpool y tentar el pase a los cuartos de final de la Champions League, una instancia a la que el equipo español no puede llegar hace 5 años. Los madrileños que parten a Inglaterra con la obligación de ganar, necesitaran marcar por lo menos 2 goles en el estadio de Anfield para eliminar al Liverpool, una tarea arto complicada; pero definitivamente factible.
Y es que a pesar de la importante victoria conseguida por el Liverpool, con aquél agónico gol de Benayoun en el partido de ida en Madrid, lo cierto es que el trámite del partido fue muy parejo y que solo una desconcentración en defensa, del Real Madrid, permitió que el equipo inglés se llevara la ventaja. Dos semanas después ninguno de los equipos ha experimentado un cambio notorio en su plantilla ni en su juego; así que no hay razones para creer que el desarrollo del partido en Anfield sea muy distinto al del partido de ida; por lo que el resultado final de la llave es todavía muy incierto; aunque es innegable que el Liverpool parte con el favoritismo.
No obstante en la plantilla del Madrid, el optimismo es lo que sobra y tanto el técnico Juande Ramos como los jugadores más representativos del plantel, dicen sentirse muy seguros de sus posibilidades de avanzar a la siguiente fase del torneo. Uno de los más optimistas respecto de las chances del Real Madrid, ha sido el símbolo y capitán del equipo, Raúl, quien ha declarado: “Será apasionante. Es un día para la historia. Sabemos que está muy complicado por el 0-1 del Bernabéu, pero daremos la cara. Seguro que estaremos a la altura de la historia del club”.
El goleador histórico del equipo merengue, que ha viajado a Liverpool junto a su familia, también dijo que a pesar de que esta será la primera vez que él y muchos de sus compañeros jueguen en el estadio de Anfield, no temen al ambiente de dicho escenario y que por el contrario considera que son este tipo de ambientes los que ayudan a que un profesional a dar lo mejor de sí y brindar un mejor espectáculo. Al ser consultado sobre la posible ausencia de Gerrard en ell once titular del Liverpool, Raúl dijo: “No es mi deseo. Siempre quiero que en estos partidos estén los mejores para garantizar un espectáculo mejor. Gerrard es un futbolista magnífico y es evidente que si es titular el Liverpool se beneficiará. Es un hombre muy importante para ellos. Pero lo importante es que con Gerrard o sin Gerrard haremos todo lo imaginable por hacer historia”.
Por su parte en el Liverpool también se dan muestras de mucha confianza respecto de las chances del equipo de pasar a la siguiente ronda. Aunque tanto el entrenador Rafa Benítez como la mayoría de jugadores del equipo coinciden en que no será nada fácil sacarse de encima al Real Madrid a pesar de la ventaja con la que llegan a la definición; pues, el equipo español no solo posee un gran plantilla; sino que es además el equipo con más historia en esta competencia.
Al respecto Steven Gerrard declaró: “Son el Real Madrid, el club con más éxitos. Así que si les batimos dos veces y les eliminamos, habríamos alcanzado una gran meta…Nosotros hemos noqueado a muchos grandes clubes en los últimos años en la Champions y debemos hacer lo mismo con el Madrid. Estoy seguro de que ellos estarán más preocupados que nosotros porque saben lo buenos que somos en Europa”.
“Todos mis compañeros están deseando jugar este partido. No hablan de otra cosa. Ya en el partido de ida, en el vestuario, se veía lo concienciados que estábamos. Espero que hoy se repita. Tenemos una gran oportunidad y debemos aprovecharla”, agrego el capitán y símbolo del Liverpool, que es todavía una de las grandes dudas en la alineación que mandará al campo el Rafa Benítez.
El Real Madrid que intentará hoy repetir la hazaña lograda hace 9 años en Manchester, cuando derroto 2-3 al Manchester United en el propio Old Trafford, entraría al campo de juego de Anfield con la siguiente alineación: Casillas, Sergio Ramos, Pepe, Canavaro, Heinze, Robben, Gago, Lass, Marcelo, Raúl e Higuaín. Por su parte Rafael Benítez enviaría al siguiente equipo: Reina, Arbeloa, Carragher, Skrtel, Aurelio, Xabi Alonso, Mascherano, Gerrard, Babel, Kuyt y Torres.
Ambos equipos enviarán a sus mejores onces, y al igual que en la ida, es probable que el control del partido se decida en el medio campo, por lo que el duelo entre las parejas Lass-Gago y Alonso-Mascherano, que fue ganado en la ida por los del Liverpool, será de nuevo de vital importancia, aunque la vuelta de Gerrard (de concretarse) puede darle una ventaja al equipo inglés. No obstante el Liverpool ya ha mostrado en la liga inglesa, que le cuesta mucho ganar de local, situación que podría agravarse ante un equipo de la jerarquía del Real Madrid. Sin embargo por el hecho de que no tendrá que salir a atacar (algo que suele costarle al Liverpool) y de que llega algo más descansado, por no haber jugado el último fin de semana (a diferencia del Madrid), me inclino a pensar que será el equipo del Rafa Benítez el que pasará a los cuartos de final de la Champions.
Guus Hiddink hizo su debut al mando del Chelsea en la Champions League, con una escueta pero importante victoria por la mínima diferencia sobre Juventus, jugando de local en Stanford Bridge, con gol de Drogba, que ha vuelto a ser considerado en el equipo titular por el técnico holandés, luego de que fuera normalmente marginado del equipo durante la era de Scolari.
El partido fue muy luchado y el Chelsea contó con la suerte de que el gol de Drogba llegará a penas a los 12 minutos de iniciado el encuentro, gracias a un excelente pase de Salomón Kalou. La Juve no bajo los brazos y de ahí en más empezó a luchar por igualar el partido, teniendo al eterno Alessandro del Piero como su abanderado, lamentablemente para los italianos, el empate jamás llegó y deberán intentar remontar el 1-0 en contra en dos semanas en Turín.
Finalmente el Villarreal jugando en casa empato 1-1 con el Panathinaikos en un partido en que el submarino amarillo fue el claro dominador del encuentro y que sello el hecho de que los equipos españoles no pudieron ganar en los partidos de ida por los octavos de final de la Champions. Karagounis puso adelante a los griegos y Rossi empató para el Villarreal, que deberá intentar marcar por lo menos un gol en su visita a Grecia para seguir con chances de clasificar a cuartos de final, tarea que puede resultar complicada tomando en cuenta lo bien que se ha desempeñado la defensa griega a lo largo del campeonato.
El Bayern Munich aseguro ayer su pase a los cuartos de final de la Champions League al propinarle una humillante goleada a domicilio al Sporting de Lisboa por 0-5, que deja prácticamente eliminado al equipo portugués, que llegaba por primera vez a los octavos de final de este torneo y que nunca había sido capaz de vencer a un equipo alemán en la historia de las competencias europeas.
No obstante, el partido al menos en su primera mitad no fue tan favorable y sencillo para el Bayern, como el abultado marcador final haría suponer. El equipo de Klinsman afronto unos primeros 45 minutos bastante luchados, en los que el equipo local estuvo varias veces cerca de ponerse en ventaja, teniendo a Moutinho como una de sus principales figuras.
Pero a medida que el partido avanzaba, el Sporting de Lisboa, fue perdiendo presencia en campo contrario y el equipo alemán fue haciendo pesar su mayor oficio en estas lides, para hacerse con el control del partido. Entonces a los 41 minutos apareció Frank Ribery, para apilar rivales y poner en ventaja al Bayern Munich.
La jugada de Ribery en el epílogo del primer tiempo sería solo un adelanto del concierto de fútbol que ofrecería el francés en la segunda parte; ya que, en el segundo tiempo el Bayern siempre bajo el liderazgo de Rubery aplastaría al Sporting de Lisboa, que por lo visto ayer, es sin duda el equipo más débil de los octavos de final.
Klose a los 57, Ribery de penal a los 62 y dos goles de Luca Toni a los 84 y 90, ambos tras magistrales pases de Ribery, sellarían la goleada. El Sporting deberá viajar a Bavaria dentro de dos semanas para enfrentar en el Allianz Arena al Bayern Munich; pero, no creo que haya una persona cuerda en el mundo que crea que los portugueses tienen alguna mínima chance de remontar la diferencia en contra.
El choque de ida por los octavos de final de la Champions jugado en el Bernabeú entre el Real Madrid y el Liverpool, termino siendo un partido más bien aburrido, desde el punto de vista del espectáculo, pues, ambos equipos se concentraron más en mantener a raja tabla sus planteamientos tácticos que en crear jugadas de peligro que les permitiesen hacerse con la ventaja.
Por eso no es de extrañar que un partido de estas características, hayan sido los volantes de contención, los jugadores más destacados y entre ellos los dos medio campistas del Liverpool, Mascherano y Xavi Alonso fueron los que se llevaron el mayor número de aplausos, aunque Gago y en menor medida Lass también tuvieron una labor importante, a pesar de que en el balance final se puede decir que fueron los del Liverpool los que terminaron ganando el duelo de la mitad de la cancha.
El Liverpool en general se siente cómodo jugando de visita pues se le hace relativamente fácil; ya que, gracias a su excelente dinámica y estado físico se le hace simple cubrir los espacios y desesperar a sus rivales de turno, esperando siempre el más mínimo error del contrario para matarlo de contragolpe, esta estrategia de juego fue la que adopto frente al Real Madrid, y definitivamente le funciono, pues, los merengues prácticamente nunca pudieron llegar al arco de Reyna.
Tanto Higuain como Raúl que en las dos últimas semanas se habían mostrado casi imparables en la liga española, comprobaron que los octavos de final de la Champions son otra cosa, y mas allá de un remate más o menos peligroso de Raúl en los primeros minutos del partido, lo cierto es que ambos delanteros fueron completamente absorbidos por la defensa del Liverpool.
Ahora también hay que decir que a pesar de que la actuación del Liverpool en defensa fue loable, a lo hora de atacar, el equipo inglés tampoco tuvo muchas luces, ciertamente se acerco más al arco contrario que el Real Madrid (sobre todo en la primera parte), pero fuera de un gran disparo de Xavi Alonso desde casi la mitad del campo, que exigió mucho a Casillas y un mano a mano del Niño Torres, el equipo inglés tampoco fue incisivo a la hora de atacar.
En el Real Madrid la única esperanza de gol parecía estar en los pies de Robben, quien aunque casi siempre estuvo bien controlado por Fabio Aurelio con el apoyo de Riera, se las arreglo para crearse el espacio para sacar un par de remates de media distancia que crearon algo de preocupación en la portería de Reyna. Por su parte el Liverpool, que definitivamente sintió adelante la ausencia de Gerrard, baso casi todo su poder ofensivo en lo que pudiera crear Fernando Torres, lamentablemente para los ingleses, el ex Atlético de Madrid se lesiono temprano en la primera mitad, inexplicablemente Benítez decidió mantenerlo literalmente en una pierna, hasta bien entrada la segunda parte en una incomprensible decisión que le resto mucho poder ofensivo a su equipo, que ahora tenía solo los esporádicos piboteos de Kuyt como su única arma en ataque.
En la segunda mitad el trámite del partido siguió el mismo libreto del primer tiempo, pero aun con menos ocasiones de peligro, puesto que el Liverpool concentro todavía más sus energías en mantener el cero en su portería. El partido estaba cantado para el cero a cero, pero cuando este ya casi expiraba, llego una falta de Heinze, que muchos tildan de innecesaria, pero lo cierto es que las limitaciones del defensa argentino, hacen que para él ese tipo de faltas sean normalmente la única forma que tiene de parar al rival.
El tiro libre a manera de corner corto fue cobrado por Fabio Aurelio y fue conectado por el israelí Benayoun, que talvez por su escaso 1.70 de estatura era el único jugador que no tenía marca en el área, y como esto es fútbol, fue el más pequeño de la cancha el que les gano a todos por arriba y le dio al Liverpool una gran ventaja para afrontar el choque decisivo en dos semanas en Anfield, pues hasta con el empate le será suficiente al equipo de Benítez, para clasificar a los cuartos de final, etapa a la cual el Liverpool se ha hecho asiduo asistente en los últimos años.
Por su parte el Real Madrid que vio ayer como era abruptamente cortada su larga racha de 9 partidos consecutivos ganados, tendrá una muy difícil tarea en Anfield para pasar de los octavos de final tras 5 años, tarea que aunque complicada no creo que se pueda calificar como hazaña, pues la diferencia a remontar no es tan grande ni en el marcador ni en el desempeño; ya que los merengues solo necesitarán un gol para estar nuevamente en carrera ante un equipo que ayer fue superior pero solo ligeramente y que además ya ha demostrado en la liga inglesa que le cuesta mucho jugar de local. El Liverpool llegará a Anfield con claro favoritismo, pero definitivamente no se puede dar la serie por definida con un solo gol de ventaja y cuando el rival es el Real Madrid.
La jornada del martes en la Champions League se completo con el discreto partido en que el Arsenal de local, logro imponerse por la mínima diferencia a la Roma con un gol de penal de Van Persie en la segunda mitad. En los gunnners cada vez se hace más notoria la falta de Cesc Fabregas y de Adebayor ausentes por lesión y con Arshavin inhabilitado para jugar la Champions por haber jugado la fase previa con el Zenit, su única esperanza adelante es lo que pueda generar en base a su habilidad van Persie.
La llave entre ingleses e italianos ha quedado muy abierta, sobre todo porque la Roma tampoco ha demostrado una solidez de local que permita augurar una victoria clara jugando en el Olímpico. Finalmente el Atlético de Madrid obtuvo un inmerecido empate 2-2 contra el Porto en el Vicente Calderón. El equipo portugués fue superior al español a pesar de su condición de visitante y solo sus errores en defensa le arrebataron la victoria, pues sin ellos los colchoneros jamás se hubieran acercado con peligro al arco portugués.
El Maxi Rodríguez y después Forlan con complicidad del arquero Helton adelantaron 2 veces al Atlético, pero Lisandro López con dos tantos igualo el partido. Leo Franco fue una de las grandes figuras del encuentro, un claro síntoma de la superioridad portuguesa en el Vicente Calderón. El Porto con 2 goles de visita se convierte en el favorito de la llave, mientras que la única esperanza de los colchoneros, es que dentro de 15 días sus individualidades despierten, pues en lo colectivo el Atlético de Madrid es poco y nada.
El Barcelona confirmo el martes en la Champions League el mal momento que ha vivido durante las dos últimas semanas en la liga española y el bajón del equipo de Guardiola ya es oficial. No obstante, el mediocre juego desplegado por el equipo catalán ante el eterno campeón francés, le alcanzó para llevarse un empate 1-1 de tierras galas y poner ya un pie en los cuartos de final de la Champions.
El Barça fue apabullado desde el principio del partido por el Lyon que tuvo además la fortuna de conseguir el gol muy rápidamente por intermedio de Juninho Pernambucano, que aprovecho uno de esos periódicos y gigantescos errores que suele cometer Valdés, para poner en ventaja a su equipo. De ahí en más el dominio francés en la primera mitad fue total y solo un palo y los yerros de Benzema a la hora de definir salvaron a esa sombra del equipo que comanda la liga española de irse con una goleada a los camerinos.
Ya en la segunda mitad el Oylmpique Lyon bajo mucho el ritmo y el cansancio se noto en varios de sus jugadores, entre ellos Juninho que casi desapareció en la segunda parte. Esto le permitió al Barça recuperarse y tentar el empate, aunque con Xavi bien tapado por el Lyon y con Messi en una noche para el olvido era poco lo que Etoo y Henry podían hacer adelante. Solo el balón detenido parecía poder salvar al Barça de la derrota y este llego a los 70 minutos cuando Henry de palomita conecto la pelota para poner el 1-1 final. Fue la primera prueba de rigor del Barça en la Champions y más allá del resultado, en lo futbolístico no la paso; sin embargo, al Barça tiene de sobra con que mejorar, esperemos que lo haga pronto.
En el partido más esperado de la jornada del martes por los octavos de final de la Champions League, el Inter de Milán fue incapaz de hacer sentir su condición de local frente al Manchester United y termino celebrando un empate sin goles que si bien es cierto mantiene abiertas sus posibilidades de pasar a los cuartos de final, no hace suponer por lo mostrado ayer, que sea capaz de eliminar a un Manchester que siempre fue superior al líder del Calcio.
El partido resulto mucho menos parejo de lo que se esperaba, pues a pesar de que el Inter nunca ha demostrado un juego muy sólido a lo largo de la temporada, uno hubiera supuesto que el único y sólido líder de la prestigiosa liga de Italia, fuera un rival temible para cualquier equipo del mundo, más aun jugando en condición de local, pero esto no ocurrió y sorpresivamente fue el Manchester United el que se hizo con el control del partido desde el principio.
Los Red Devils atacaron incesantemente al Inter durante la primera media hora del partido, a pesar del planteamiento relativamente conservador que mando Ferguson al campo teniendo a Cristiano Ronaldo y Bervatov como sus únicos delanteros netos. La primera ocasión clara de gol para el Manchester llego a los pocos minutos de comenzado el partido, cuando Ryan Giggs quedo en el mano a mano con el portero Julio César, el veterano jugador inglés no definió bien y le permitió al portero brasileño tapar su remate.
El Manchester llegaba una y otra vez al arco del Inter que no era capaz de pasar de la mitad de la cancha con balón dominado y peor aún era incapaz de evitar que los ataques del Manchester lleguen directamente sobre su propia portería. Los primeros 30 minutos del partido fueron un verdadero infierno para el Inter, que veía como su portería se salvaba constantemente de ser batida, la mayoría de las veces gracias a las siempre importantes apariciones de Julio César; pero también, a causa de la falta de suerte en la definición final de Cristiano Ronaldo y a la opaca actuación de un Bervatov que estuvo ayer en una mala noche.
La ocasión más clara de la primera mitad llegaría para el Manchester en un tiro libre de Cristiano Ronaldo que se estrello en el parante izquierdo de Julio César que aparentemente llego a desviar ligeramente la trayectoria del balón, para alegría de los hinchas locales que en silencio se limitaban a observar como el Manchester le daba un semi baile a su equipo.
Por suerte para el equipo de Mourinho, ese último tiro al palo de Cristiano Ronaldo parece haber acrecentado el sentimiento de frustración en el equipo inglés que no podía vulnerar la portería contraria; pues de ahí en más el Inter comenzó a pisar más el terreno rival, sin que eso signifique que el Manchester haya dejado de ser superior al equipo italiano; pero ciertamente las ocasiones de gol a favor del Manchester, que hasta ese momento se habían sucedido unas tras otras, se fueron haciendo más esporádicas y el Inter tímidamente (aunque sin profundidad) fue acercándose al arco de Van der Saar , que jamás tuvo una intervención decisiva en el encuentro.
Ya en la segunda mitad Mourinho fiel a su estilo, intento recomponer a su equipo comenzando por la defensa, sustituyendo a Rivas por Iván Ramiro Córdoba, el cambio dio cierto resultado y el Inter empezó a tener el control del balón por más tiempo, en esta tarea fue clave la actuación el Cucho Cambiasso, que junto a Julio César fue lo mejor del equipo italiano, el argentino se las arreglo para quitar el balón en el medio campo y distribuirlo con sabiduría cuando el equipo salía en ataque.
Lamentablemente para él sus esfuerzos eran siempre desperdiciados adelante por la casi absoluta inoperancia de Stankovich, Muntari, Adriano e Ibrahimovich que jamás fueron capaces de crear una ocasión de peligro, pues tanto Muntari como Stankovich fueron absorbidos por la marca de la parchada defensa del Manchester mientras que Adriano se vio lento en sus desplazamientos y Zlantan Ibrahimovich mostró otra vez que estos partidos le suelen quedar grandes, como demuestran los 0 goles que ha convertido en cualquier instancia superior a los octavos de final de la Champions. En los minutos finales entraron Balotelli y Julio Cruz; pero tampoco cambiaron el rumbo del encuentro.
Por su parte el Manchester bajo el ritmo en el segundo tiempo y Cristiano Ronaldo que había sido la figura de la primera mitad solo apareció a cuenta gotas en la segunda. Además a Bervatov (que de por si no había tenido una buena actuación), le faltaba un compañero con quien terminar las jugadas de gol, pues, Jin Su Park, es un buen jugador con gran dinámica y entrega, pero no mucho más, por eso no se comprende que Ferguson lo mantenga en el titularato por encima Wayne Rooney y Carlos Tevéz.
Quizás con alguno de esos dos jugadores en el campo de juego en lugar del coreano el Manchester hubiera ganado el partido, pero el viejo entrenador de los Red Devils no quiso arriesgar. Ya hacia el final del partido, Ferguson mando a Rooney al campo, entonces el Manchester contó con algunas situaciones de gol más y el partido termino como empezó, con el equipo inglés sobre el arco del Inter. En la última acción del partido un tiro libre de Cristiano Ronaldo fue bloqueado una vez más por Julio César, que será el gran responsable de la clasificación del Inter, si acaso por un milagro el equipo de Mourinho llega a sacar un empate marcando un gol en Old Trafford dentro de dos semanas, una tarea que tomando como antecedente lo sucedido ayer, parece francamente una utopía.