La tremenda polémica Barcelona-Real Madrid no tiene cuando acabar. Luego de que Mourinho lance arengas contra su colega de profesión Pep Guardiola y contra la propia UEFA, como ya es sabido al club blanco se le abrirá una denuncia.

Lo primero que hizo el elenco madridista fue interponer, a su vez, una demanda contra el Barça alegando “conducta antideportiva de sus jugadores”. Pero esta ha sido desestimada por el Comité Disciplinario de la UEFA, que no sancionará a ningún futbolista pues solamente va a estudiar si tramita las benditas denuncias.
Esto beneficiará al Barça, pues podrá contar con todos sus hombres para el choque de mañana, por la ida de semifinales de la Champions League. Sin embargo, los dirigentes de la entidad que rige el balompié europeo no están contentos con la actitud de ciertos jugadores culés, como Dani Alves, y su presencia en una teórica final será dudosa.

También se evaluaría el presunto insulto racista de Busquets a Marcelo (“mono”). La UEFA es muy severa con estos casos. Después de todo; tal vez se castigue de alguna forma a los que queden demostradamente culpados.
Guardiola no quiere tocar ningún tema extradeportivo antes del partido, pero los que si se pronunciaron fueron otros hombres del fútbol. Por ejemplo la leyenda Johan Cruyff, quien culpa al presidente madridista Florentino Pérez del último exceso verbal de Mourinho por supuestamente haberle dado muchas alas.

Incluso el seleccionador suizo Ottmar Hitzfeld mete su cuchara, y opina que el controvertido Mou “está destrozando la imagen del Real Madrid”, y se ha vuelto una "vergüenza" para el club. Además tilda de arrogante y grosero al entrenador portugués.
Pero al fin y al cabo, todos los hechos que ocurran fuera del campo, no decidirán lo que pase mañana en un duelo muy prometedor. ¿El Madrid dará la sorpresa?