
La roja sacó tres puntos de Hampden Park tras imponerse a una luchadora Escocia que tras estar 0-2 abajo remontó el partido hasta el empate pero Llorente sentenció para los españoles que finalmente se llevaron el triunfo. El primero lo puso David Villa a los 44 minutos del partido, un gol de penalti que le permitió igualar (por fin!) la marca goleadora de Raúl con la selección.
Aunque le ha costado bastante, el guaje ya se ha metido en la historia del futbol español y espera con creces superar su propia marca y colocarse como el mayor goleador de todos los tiempos vistiendo la casaquilla roja. El segundo llegó de los botines de Iniesta a los 55 minutos y hasta ese momento parecía que el partido estaba sentenciado, pero una corajuda selección escocesa sacó a relucir toda la artillería e hizo temblar las redes enemigas.

Solo 3 minutos después del gol de Iniesta, Naismith logró derribar la portería de Casillas. Todo previo a un relajo de los internacionales españoles a lo que los locales sacaron amplia ventaja. El del empate para Escocia se produjo por un error en la defensa que concluyó con un gol en propia puerta por parte de Piqué a los 66 minutos del juego.
El salvador del encuentro, Fernando Llorente, ingresó al campo a los 76 minutos en reemplazo de David Silva y a los 79 ya estaba anotando el descuento y gol del triunfo para España. Un tanto que pesa mucho en las pretensiones de Vicente del Bosque de cara a la Euro que se nos viene. Una jugada colectiva iniciada por "Crackdevila" que mandó un centro fue bien recibida por Llorente que remató a la portería rival y marcó el 3-2.

El lateral que ahora es casi un héroe entre los aficionados anota un gol cada 55 minutos con la selección española, un record bastante bueno que lo coloca como uno de los artilleros más importantes de la roja, pese a no ser un delantero neto. Aunque hubo 15 minutos para el olvido, España finalmente logró la victoria con el plus de la referencia histórica de Villa.