
Una vez más el técnico portugués José Mourinho ha impuesto su autoridad por encima de cualquier jugador, es que en esta ocasión habría dicho que no a un pedido que le hizo el capitán Iker Casillas. No es la primera vez que Mourinho hace respetar su postura por encima de todos ya que el entrenador es conocido por su disciplina y decisiones que difícilmente puede cambiar.
Todo comenzó cuando el portero del Madrid le solicitó a Mou que cambiará el horario de las prácticas una hora más tarde con el argumento de que los jugadores que son padres de niños en edad escolar puedan llevar a sus hijos al colegio, pero el técnico no cedió al petitorio y de una forma muy cortés per enérgica le dijo ¡No! a Casillas.
El dato real dice que solo 2 jugadores del Real Madrid tiene hijos que van a la escuela, así que no sabemos realmente a que iba el pedido de Iker. Mourinho ha impuesto sus reglas y ha dejado ver que él es el único que manda en el club blanco.