
El portero brasilero quedó desconsolado luego de la derrota de Brasil por 2-1 ante Holanda y no dudó en reconocer su falta en los goles marcado a su portería, asumiendo toda la culpa entre lágrimas dijo: “Yo fallé, dude en la salida y el balón pegó en la cabeza de Felipe Melo” Sin duda demostró estar destrozado y reconoció la superioridad de la selección de Sneijder.


No les bastó llegar seguros y confiados como dijeron los brasileños, el futbol no tiene lógica (¿o si?) porque los tulipanes fueron claramente superiores después del empate que se produjo justamente por una mala salida del arquero que no vio entrando a Melo, jugada confusa que tuvo como final el gol de la paridad para Holanda.

El arquero del Inter se mostró desconcertado por el resultado y se atribuyó parte de la culpa. Mientras que por otro lado Felipe Melo, el jugador encargado de destruir las aspiraciones de Brasil, se lavó las manos y dijo no ser culpable de nada. Su nombre será recordado en la historia de la canarinha, le dio el pase de gol a Robinho, metió el autogol y se fue expulsado dejando a su combinado con un hombre menos. Tuvo una actuación decisiva, pero para la tragedia de Brasil.