
Se acabó el Mundial para Francia y Sudáfrica, en un partido en que los anfitriones se jugaban una remota posibilidad de pasar a octavos y que acabó con triunfo de 2-1 para los bafana bafana que finalmente fue la despedida para ambas selecciones. Los locales dependían del resultado entre Uruguay y México que jugaban en simultáneo para definir la clasificación a octavos.
El técnico francés volvió a sorprender con una oncena inexplicable, Evra capitán de la selección no estuvo en el equipo se dice por haber sido uno de los jugadores amotinados por escandalosa expulsión de Anelka de la concentración mundialista. El partido tuvo claro dominio de los sudafricanos, los galos por su parte se notaban completamente desencajados.

El nivel individual que mostraron los franceses fue muy pobre para las instancias en que se jugaban, situación que se agravó por la expulsión de Gourcuff a los 26 minutos de juego. Situación opuesta por parte de Sudáfrica, que alcanzaron la portería rival con mayor frecuencia, llegando a anotar el primero del partido a los 20 minutos de los botines de Khumalo y sumando el segundo a los 37 esta vez de los zapatos de Mphela.

Se fueron al descanso con la alegría de los aficionados locales que rogaban por el milagro y todavía guardaban la esperanza de una clasificación. Esperanza que Malouda se encargó de anular a los 70 del partido al encajar el gol del honor en la portería de Josephs. Minutos más y fin del partido que resultó el de la despedida para una corajuda selección sudafricana que se distinguió por su entrega y se fue luego de una digna participación.
Historia diferente para la vereda de en frente, que se fueron luego de un Mundial manchado por los escándalos y malas actuaciones. Calificados como impostores, desertores y llamados “vergüenza del país” tendrán mucho que decir a su regreso a casa (si volverán) para continuar con la novela de Domenech que a diferencia del su participación en el Mundial, aún no termina.