
Dentro de un campo de juego es, en cierta forma, un tanto normal escuchar algún que otro improperio, pero incluso está acción está sancionada si el árbitro llega a escuchar las palabras del agresor. Lo que si resulta extraño y muy polémico es que palabras de muy alto calibre sean pronunciadas en el camerino, por parte de algún jugador y contra el mismísimo entrenador de su equipo.
"Vete a tomar por el culo, sucio hijo de puta", fueron las palabras con las que Anelka se refirió a Raymond Domenech en el entretiempo del partido contra México, cuando este le recriminara por su actuación en el campo de juego.
Las críticas por parte del seleccionador francés no fueron muy bien recibidas por el excesivo ego del delantero del Chelsea de Inglaterra, que no encontró mejor forma de demostrar su descontento que insultando y lanzando comentarios tan fuertes que simplemente no pudieron ser ignorados en el vestuario galo.
Domenech no tuvo más remedio que dejar a Anelka en la banca, y reemplazarlo por Pierre-Alain Gignac.
Según informan los enviados especiales de "L'Équipe", el entrenador de la selección ‘bleu’ recriminó en Anelka la falta de compromiso con la estrategia del equipo. Sus palabras, aunque firmes y un tanto alteradas, nunca estuvieron faltas de respeto. Pero en cambio, Anelka no tuvo reparos en responderle: "Vete a tomar por el.... sucio hijo de....".

Este podría ser simplemente la punta del iceberg dentro de la gran cantidad de problemas que se esconden en el cuadro Galo. Sólo basta con echarle un vistazo a la reacción de William Gallas cuando un periodista de la televisión TF1 le solicitó una entrevista en directo. La rabia acumulada y la frustración de la derrota (además de una falta de respeto total) provocaron que Gallas mostrara el dedo del medio a la cámara, sin siquiera reparar en las consecuencias de sus actos.