
Llegó con el título de favorita para ganar el Mundial, pero sin embargo no ha podido ganarle a Suiza en su primer partido del campeonato. Toda una sorpresa que hoy la selecciona española haya caído 1-0 ante una inquebrantable Suiza que no bajo la brazos en ningún momento y le jugó un partido de tu a tu en el que finalmente se llevó una merecida victoria.

Al comenzar el partido la mayoría se preguntaban cuántos goles le encajarían a la portería de Benaglio, pero nadie imaginó que sería Casillas el que se comería el gol. Desde el inicio hubo un claro dominio español, con mayor posesión de bola parecía que en cualquier momento se moverían las redes de los helvéticos, pero los suizos no perdonarían la ocasión para fastidiar en el mediocampo.
Con el tiempo los suizos iban creciendo en su juego mientras que la roja se mostraba con poca movilidad y una velocidad impensada. Con el ingreso de Iniesta desde el inicio pensamos que nos iría mejor, pero no hizo la gran diferencia. Del Bosque hizo algunos cambios pero nada se movió dentro del campo. Todos se fueron al descanso ya un poco preocupados porque no conseguían concretar ninguna llegada a portería rival.

Apenas comenzado el segundo tiempo Derdirok se escapó a la defensa y en rechace de Casillas que pegó en el propio Derdiyok otro suizo aprovechó la ocasión y en medio de un barullo la metió en el arco español. El héroe helvético fue Gelson Fernándes que a estas alturas ya debe tener un monumento en Zurich.
Lo minutos se iban acortando y el guión seguía pintando la misma actuación, con mayores llegadas de España pero sin llegar a concretar. Pasaron los minutos y el partido se tornaba más interesante, nadie sospechaba que Suiza se convertiría en la Cenicienta y que iba a vivir un hermoso cuento de hadas en su primer partido.

Los últimos 10 minutos fueron de total angustia para los hinchas de la roja, llegada tras llegada y no podían encajar un tanto, a estas alturas a Suiza poco le importaba el buen futbol solo quería mantener el resultado y se aferraron a la defensa y al pelotazo. Pitazo final y las caras largas y el desazón era evidente. La gran favorita para ganar la Copa caía ante una selección que en el papel no debía dar ningún problema.
Pero no se puede permitir que este tropiezo haga perder la esperanza a la hinchada, el planteamiento, los cambios, los jugadores… ahora todos somos técnicos y dictamos como debió jugarse este partido, pero lo cierto es que en un mundial no solo se juega con los pies, sino ¡con el corazón! Y España si puede salir de esta.