
A pocas de partir rumbo a Sudáfrica, los jugadores emblemáticos de la roja se despidieron de la hinchada con la consigna de no volver a casa sin la Copa del Mundo en la maleta. El capitán Iker Casillas y David Villa encabezaron la delegación y señalaron que saben que van como favoritos y sienten el respeto de las demás selecciones por la roja.
“El respeto España se lo ha ganado por sus propios méritos a lo largo del tiempo” enfatizó Casillas. Por su parte Villa salió a dar la cara con el mejor ánimo posible y con las ganas a mil “vamos a hacer todo lo que podamos para llegar lo más lejos posible.”
Pese a los diferentes problemas que atraviesa el país no podemos dejar de admitir que la fiesta del futbol es una de las más esperadas por todos y que aplacará en algo la difícil situación de mucho españoles. Así que a olvidarlo todo y alentar a la roja con todo el corazón: ¡a por el título!