En las últimas semanas se ha desatado una gran polémica en España, por que se dice que el Barcelona está siendo favorecido en los últimos tiempos por decisiones arbítrales que la han permitido mantenerse al tope de la tabla. Curiosamente, esta suerte de guerra mediática, cuya causa sería el denominado Villarato (en relación a Ángel Villar presidente de la Real Federación Española de Fútbol, quien estaría orquestando los resultados)no ha sido iniciada ni llevada adelante por los clubes (jugadores y dirigentes, por suerte, en general se han mantenido al margen) sino por la prensa de Madrid y Barcelona.

Los de la capital acusan a los árbitros de no medir con la misma vara a los culés respecto del resto de equipos de la liga y la prensa catalana defiende a su equipo argumentando que todo se trata de un complot para desprestigiar al Barcelona. Y aunque jugadores del Barcelona y el Real Madrid, han tratado de quitarle protagonismo a las decisiones arbítrales. Prácticamente no hay día en que Marca y AS, no publiquen algún video en que se comparan jugadas pitadas a favor o en contra del Barça con otras jugadas similares en las que los árbitros han sido más duros o más contemplativos, siempre dejando la sensación de que supuestamente se favorece al Barça. Y por su parte Sport intenta hacer lo contrario, reivindicando al equipo catalán.
En mi opinión, creo que tanto la prensa madrileña como la catalana le hacen un flaco favor a sus equipos, con estos enfrentamientos, que no hacen sino desprestigiar su propia objetividad como medios de prensa. Es cierto que hay jugadas en que los árbitros cometen errores favoreciendo al Barça, pero también las hay favoreciendo al Real Madrid y no creo que se trate, de una campaña orquestada, sino que lamentablemente, en general, para un árbitro siempre será más fácil cobrar a favor de un equipo grande que de uno más chico. Y siempre será más fácil expulsar a un jugador con antecedentes, como Cristiano Ronaldo que uno como Messi o Kaká. Pero de ahí a insinuar que el Barça está donde está por los árbitros, es quitarle valor a la campaña de un buen equipo y restarle responsabilidad a un Madrid que no supo aprovechar las oportunidades que tuvo de hacerse con el liderazgo.