Del Cielo a la Tierra, así es como vive el Atlético de Madrid y es que tras 3 victorias consecutivas incluyendo su casi heroica remontada de la semana pasada, que le permitió seguir vivo en al Copa del Rey, la suerte le deparaba un nuevo enfrentamiento con la realidad. Muchos ya habíamos advertido que aunque el Atlético tiene una plantilla excelente de mitad de cancha para adelante, su defensa es una lágrima. Y por eso nos tomábamos con calma la euforia de los colchoneros en la Copa del Rey.
Escenas del partido
Claro en lo personal yo me esperaba que los problemas del Atlético comenzaran cuando se enfrentará a algún equipo de primera que lo encarara con su muchas veces amarga realidad. Sin embargo, el Celta habitual inquilino de la segunda española, fue el encargado de mostrarle muy rápido a los colchoneros que su nivel está muy lejos de ser el de un campeón.
Ahora tampoco hay que quitarle méritos al Celta, que más allá de las falencias de su rival hizo un fútbol por momentos exquisito, que no hace sino confirmar que su llegada hasta estas instancias de la Copa del Rey no es casualidad. Es más, si algo me ha gustado de esta edición de la Copa del Rey, es la cantidad de equipos de segunda división que ya sea con éxito o no en los resultados, han mostrado un nivel muy alto. Viéndolo desde fuera, uno no puede sino sentir envidia de un fútbol como el español, cuyos equipos, incluso los de segunda división, son capaces de ofrecer espectáculos futbolísticos de tan alta calidad.
Y es que en el fútbol pocas veces hay casualidades, cuando una selección alcanza un nivel como el de la española, normalmente es porque detrás hay una sólida y amplia base que incluye a jugadores, afición y dirigentes, en todos los estamentos, es por eso que podemos ver a equipos de segunda división, como el Celta o como en su momento al Alcorcón luchando de igual a igual, con equipos cuyos prepuestos, sobrepasan varias decenas, sino centenares de veces a los de estos clubes.
Volviendo al choque entre el Atlético y el Celta, la verdad es que fue una muy buena exhibición de fútbol de la visita, potenciada por una actuación bastante mala del equipo local en pleno. Pues aunque uno ya se esperaba que la defensa colchonera diera facilidades, las esperanzas estaban puestas en el ataque del Atlético, que lamentablemente para ellos, ayer fue muy pobre.
Además tampoco ayudo el hecho de que el gol del Celta llegará apenas comenzado el encuentro, gracias a una excelente jugada colectiva con pase de taconazo incluido, que dejo solo a Trasshorras, que en el mano a mano no perdonó. Así, sin Forlán; ni Simao, ni Agüero, estuvieron en una buena noche, el resto estuvo muy errático y solo Tiago, la nueva incorporación, insinúo algo de fútbol. Y sin nada porque preocuparse atrás, el Celta que de por sí es un equipo ofensivo, no tuvo razones para no lanzarse al ataque.
El panorama pintaba muy negro para el Atlético; pero cuando el primer tiempo se extinguía un corner ejecutado por Reyes, encontró la cabeza de Tiago, el portugués ex Juve marcó el empate para los colchoneros, que consiguieron este gol sin haber hecho nada para merecerlo. No obstante, en la segunda mitad el hecho de estar jugando de local y el poder anímico que había mostrado el Atlético en los últimos partidos, hacía pensar que el segundo tiempo podría significar una nueva redención de los colchoneros.
Pero nada más lejos de la realidad, el Celta siguió siendo el dueño del partido, acaso todavía con más claridad y si de algo tiene que felicitarse el Atlético en la segunda mitad es de no haber recibido un segundo gol. Y eso se lo debe a De Gea, que en el arco fue realmente brillante y a la inocencia de la delantera del Celta que no se terminó de creer que podía sacar una victoria del Vicente Calderón.
Ya pensando en el partido de vuelta, el Celta llega con cierta ventaja, pero es difícil animarse a dar por eliminado al Atlético, que en la actualidad juega mal y que solo sabe sacar resultados a punta del peso de su camiseta o de alguna aparición de una de sus individualidades; pero la verdad es que con solo un gol por marcar para obtener la clasificación, no sería nada raro que los colchoneros pasen otra vez del infierno al cielo, y es que con este Atlético nunca se sabe.