La Copa Africana de Naciones se inicia este próximo 10 de enero en Angola y como cada vez que esto sucede, se vuelve a encender la polémica en Europa, por la frecuencia con que se juega este torneo y por la época en que se juega. Y es que a diferencia de lo que ocurre con la Copa América, la Eurocopa y el propio mundial, los otros torneos importantes de selecciones. La Copa Africana se juega cada dos años y a mitad de la temporada europea.

Así en el mes de enero casi todas las ligas importantes de Europa se verán forzadas a prescindir de varios de sus principales jugadores. La más afectada es la liga francesa, que aporta 57 jugadores de su torneo de primera división. Otra liga muy afectada es la inglesa, que no poda contar en este mes con 27 jugadores, entre ellos estrellas de la calidad de Drogba, Adebayor, Eboue o Kolo Touré. En España el más afectado es el Barcelona, que deberá jugar en enero sin Keita y Yaya Touré. En Italia, por su parte el Inter deberá prescindir del ídolo camerunés Samuel Eto’o.
Normalmente siempre estoy a favor de que las selecciones sean la prioridad y si por la naturaleza de sus campeonatos locales y de su geografía, la mejor época para realizar este campeonato para los africanos es en enero, tienen todo el derecho de hacerlo. Sin embargo, la frecuencia con que lo realizan me parece incorrecta. En su momento la Copa América se hacía cada 2 años, pero con el calendario del fútbol actual es excesivo para los jugadores, y me parece casi un despropósito que se juegue este torneo en un año de mundial. Yo creo que lo más sensato sería que África celebre su torneo cada 4 años, eso sería beneficioso incluso para el estado físico de sus propios jugadores y para mejorar las posibilidades de sus selecciones en los mundiales.