En un comunicado enviado a la prensa Thierry Henry, protagonista de una de las jugadas más polémicas de la historia del fútbol, declaró que lo más justo sería volver a jugar el partido entre Francia e Irlanda. “Repetir el partido sería la solución más equitativa… No soy un tramposo y nunca lo he sido. Fue una reacción instintiva a un balón que llegaba extremadamente rápido en un área de penalti muy poblada”, declaró el delantero francés.

Henry también dijo: “Nunca he negado que controlé el balón con la mano. Se lo dije tras el partido a los jugadores irlandeses, al árbitro y a los periodistas… Por supuesto que la solución más justa sería repetir el partido”. Ciertamente no deja de ser repetable que Henry de estas declaraciones, aunque me hubiera gustado que las de antes de que la FIFA, anunciará oficialmente que era imposible repetir el partido.
Ahora, eso de que tocar el balón con la mano (dos veces) fue una reacción instintiva, para quien haya jugado al fútbol, parece un argumento poco creíble. Pero en defensa de Henry también habría que decir que en la situación desesperada en que se encontraba Francia, más de uno hubiera hecho lo mismo. Lo de la FIFA si me parece indignante, pues no hace otra cosa que legitimar la trampa. Si hubiese decidido que se juegue de nuevo el partido o al menos el tiempo suplementario, creo que hubiera sentado un gran precedente de verdadero “Fair Play”, ese que pone en todas sus banderas, pero que nunca apoya.