En una decisión para la polémica, la comisión de competición de la Liga Española sancionó solo con una multa de 150 euros, (si 150 no 150 mil) al Atlético de Madrid por el bochornoso (por decir lo menos) incidente en que Manuel Pellegrini fue golpeado en el rostro, por un proyectil lanzado desde las tribunas, en el partido entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid.

Alfredo Flórez el presidente de Competición defendió esta cuestionable decisión con los siguientes argumentos: “Son sólo 150 euros porque consideramos que es una acción leve y no ha pasado nada importante. No se ha podido identificar al agresor ni el objeto que se lanzó desde la grada. Podía ser una chinita de arena. No se encontró nada sobre el césped y, además, el entrenador no sufrió ninguna lesión grave. Por lo tanto, no hay más castigo”.
Es decir según el criterio de Flórez, se debe juzgar la consecuencia de la acción y no la acción en si. No importa que Pellegrini haya sido golpeado por una piedra, lo que importa es que no le hizo una herida grave, no importa que esa piedra que pudo ser un grano de arena o un cuchillo, le haya podido quitar un ojo al entrenador, lo importante es que no hubo sangre ni escándalo.
Peor aun, durante ese partido, la agresión contra Pellegrini no fue el único incidente violento que se dio, pues hay imágenes de latas y otros objetos lanzados desde las tribunas, es más existen imágenes de un proyectil que alcanza a Kaká cuando esta celebrando el primer gol; pero para la comisión de Competición de la liga española nada de esto tiene alguna importancia, lo importante es que Pellegrini no sangró.
Definitivamente con administradores de justicia como estos, uno se explica el porque de la escalada de violencia en el fútbol. Y no se trata de que uno tenga algo en contra del Atlético de Madrid, pero si la violencia no se corta de inicio esta tiende a extenderse. Además, en la propia liga española existen antecedentes de castigos mucho mayores contra incidentes similares. En 2006 al Valencia se le multo con 6000 euros y se cerró Mestalla por lo que restaba de la Copa del Rey y en 2007 al Betis le cerraron el estadio por 3 jornadas por un incidente muy similar, claro Juande Ramos a diferencia de Pellegrini salió en camilla y no caminando y bajo esa lógica según Competición, al Vicente Calderón solo le correspondían 150 euros de multa.