Cuando ya parecía casi imposible que Cristiano Ronaldo atendiera a la convocatoria del entrenador de la selección portuguesa, para los partidos del repechaje que debe jugar Portugal contra Bosnia, pues hasta el propio Cristiano Ronaldo había declarado a la prensa que “no estaba para jugar”, sorpresivamente el delantero tomó un vuelo hacia su país para ser examinado por el cuerpo médico de su selección. Aparentemente la presión de su dirigencia y técnico pudo más que la ejercida por el Real Madrid.

Como se sabe, el recrudecimiento en la lesión en el tobillo que sufrió Cristiano Ronaldo la semana pasada, hizo que el Real Madrid anunciará que estaría en para por lo menos un mes más; con esto la posibilidad de que el jugador este con su selección la próxima semana luchando un cupo para el mundial, quedó prácticamente descartada (al menos por el lado del Real Madrid), encendiendo la chispa de una guerra entre la dirigencia del equipo blanco y de la selección lusa, que hasta hoy quiere que su propio cuerpo médico ratifique el estado de Cristiano Ronaldo.
Ciertamente es comprensible, que Queiroz y Portugal en la situación en la que se encuentran, quieran contar con su mejor jugador. Y quizás la desconfianza provenga del hecho de que hasta hace menos de una semana la prensa española decía que Cristiano Ronaldo estaba recuperado, y el mismo decía no sentir dolor y esa situación cambio de un día para el otro, sospechosamente poco antes del repechaje que debe afrontar Portugal. Sin embargo, esperemos que de confirmarse el diagnóstico inicial dado equipo médico del Madrid, Portugal deje de lado al delantero, pues más allá de las necesidades de Portugal y el Real Madrid la salud del jugador debería ser la prioridad.