Desde el Cairo, donde hoy se jugará la final del mundial sub 20, Joseph Blatter anunció que la FIFA, le abrirá en los próximos días un expediente disciplinario, al técnico de Argentina, Diego Armando Maradona, por las gruesas frases que soltó en contra de la prensa de su país, tras la victoria que logró su selección sobre Uruguay el miércoles y que le permitió al equipo albiceleste obtener una plaza en el mundial de Sudáfrica.

Aparentemente la indignación que produjeron las frases de Maradona en todo el mundo, tuvo eco en el ente rector del fútbol y es muy probable que Maradona (que de por sí nunca tuvo buenas relaciones con la FIFA) reciba una sanción. “No nos quedará otra opción que abrir un expediente disciplinario al técnico de la selección argentina, Diego Maradona”. No obstante, el presidente de la FIFA no quiso dar más declaraciones respecto de este tema; ya que según él, debe ser la comisión disciplinaria de la FIFA la que se encargue del tema.
Por su parte Maradona, lejos de mostrar cualquier signo de arrepentimiento, confirmó que dijo lo que sentía y que no tenía ninguna intención de dar marcha atrás. “No voy a volver atrás. Cada uno sabe lo que dijo y yo sé lo que sentía dentro de la concentración. Parecía que (los periodistas) querían que la selección quedara fuera del Mundial…No voy a volver atrás con este tema. Los únicos que se merecían la clasificación eran los hinchas que alentaron al equipo…No me tengo que disculpar. Fue un desahogo, pero no hay vuelta atrás”, insistió Maradona.
Por su parte Julio Grondona, el presidente de la AFA y el llamado a ser el primero en tratar de enmendar las acciones de su técnico, en sus primeras declaraciones a la prensa fue más bien condescendiente con el entrenador de la selección argentina y trato de justificarlo, poniendo como excusas la presión y stress que vivió Maradona en las últimas semanas, en las que la clasificación de la selección argentina estuvo en peligro.
En lo personal no deja de sorprenderme el excesivo nivel de tolerancia que tienen los argentinos con sus “ídolos” y en especial con Maradona. Es cierto que no se puede exculpar a Maradona de sus acciones, después de todo las frases que soltó son su responsabilidad, como también lo es que la selección argentina no juegue a nada, hecho que por lo demás reconocen hasta los propios jugadores del plantel argentino, como Sebastián Verón.
Pero también hay que decir que los exabruptos que se le permiten a Maradona, probablemente no se le permitirían a ninguna otra persona en ninguna otra parte del mundo y eso si es responsabilidad casi exclusiva de la propia prensa argentina, que hoy cosecha lo que sembró, convirtiéndose en víctima del monstruo que la propia prensa en gran medida creo. Desde el primer momento de la polémica (casi improvisada) designación de Maradona como técnico de Argentina, las voces más escépticas nunca provinieron desde la Argentina, sino que llegaron desde el exterior, a pesar de que hasta los aficionados más novatos sabían que Maradona no tenía ni la experiencia ni los estudios que lo calificaran para el puesto.
Ya en el principio del ciclo de Maradona, y cuando se empezaba a vislumbrar que el Pelusa no estaba haciendo un buen trabajo al frente del seleccionado, nuevamente la prensa argentina fue muy condescendiente y solo después de la derrota ante Paraguay, fue que se empezaron a escuchar las primeras voces en contra del trabajo del técnico, que debería agradecer la infinita paciencia que tuvieron los medios con él, pues por mucho menos, la misma prensa argentina casi al unísono exigió la cabeza de Basile.
Pero lo peor es que tras los insultos de Maradona contra la prensa de su país, las voces de condena más sólidas (ni siquiera las más fuertes), nuevamente provinieron del exterior y no de la Argentina. Mientras en Europa y hasta en el resto de Latinoamérica, se exigía una fuerte sanción contra el técnico, en la Argentina los medios argentinos (los insultados), una vez más condenaron tibiamente la actitud de Maradona.
Nadie puede negar lo mucho que Maradona le dio como jugador a la Argentina. Es más en general se sabe que quienes conocen a Maradona a nivel personal, dicen que es una excelente persona y es muy probable que así sea; pero para ser el técnico de un seleccionado como el argentino, hace falta mucho más que haber sido un gran jugador o ser una buena persona, hace falta profesionalismo, inteligencia y aplomo. Y exigir que una persona con estas características esté en el puesto de entrenador, es la labor de la prensa, más allá de gratitudes justificadas o de idolatrías exageradas.