En medio de un clima digno de final de campeonato, aunque encarado de dos perspectivas casi opuestas, Uruguay y Argentina se preparan para enfrentar una de las ediciones más trascendentales del clásico del Río de la Plata. Y es que mientras en Uruguay el ambiente es muy optimista tras la inesperada victoria ante Ecuador, que pone a los charrúas a una victoria de la clasificación directa, en Argentina el clima es más bien sombrío. Ciertamente los argentinos creen (como se cree también en el resto el mundo) que estarán en Sudáfrica, pero el fantasma de la eliminación esta ahí rondando e impidiendo que los gauchos encaren este encuentro con la tradicional confianza y hasta soberbia que los caracteriza.

Y no es para menos, pues cuando se viene de jugar tan mal, tantos partidos consecutivos, ni una victoria en el último minuto (que normalmente sería considerada heroica) como la obtenida el sábado ante Perú, alcanza para obtener de nuevo una confianza que ya hace varios meses que se perdió. Por el contrario, el partido contra Perú a pesar del resultado final favorable, que le permite al equipo de Maradona soñar con la clasificación directa incluso con un empate, no hizo más que reavivar los demonios internos de un equipo, en él que ya nadie parece creer.
Como no se sentía hace ya varias décadas, en choques entre uruguayos y argentinos, el favoritismo esta del lado de los charrúas y aunque ni el técnico ni ninguno de los jugadores uruguayos se animen a aceptar tal responsabilidad, por el respeto que emana de la camiseta albiceleste, lo cierto es que en el fondo hasta Messi sabe que la noche del miércoles en el Centenario, son los argentinos los que van por la hazaña.
Pues, más allá del desastroso momento que vive Argentina en la actualidad, incluso la historia (que en choques como este si tiene un peso) nos dice que Argentina nunca ha podido ganar un partido oficial en Montevideo. El saldo tras 10 enfrentamientos, es de 7 victorias uruguayas y solo 3 empates. Ni siquiera el brillante equipo de Bielsa fue capaz de doblegar la garra charrua en el Centenario y aunque en esta eliminatoria, el principal problema de Uruguay ha sido su falta de contundencia jugando de local, ante un seleccionado que no juega prácticamente a nada como el argentino, el aliento del público y la presencia en el campo de hombres como Forlán o Suaréz debería bastar para hacerle pasar un mal rato al equipo de Maradona.
A pesar de que el equipo argentino no tiene ninguna baja por lesión o amonestación, se espera que Maradona (como ha sido su costumbre en todo el proceso) realice varias modificaciones, respecto del once que enfrentó a Perú. Atrás se especula que Argentina juagrá con 4 y son 5 los candidatos para esos 4 puestos. Demichelis, Schiavi, Pareja Heinze y Otamendi son los hombres que según la prensa argentina podrían estar mañana ante Uruguay. En lo personal yo pondría a los hombres con más experiencia, pues en un partido tan importante, la jerarquía es indispensable, por eso Demichelis, Schiavi y hasta Heinze deberían ser titulares; ya que aunque en lo personal siempre haya creído que Heinze es un jugador limitado, no habiendo mucho de donde elegir, no me arriesgaría a reemplazarlo por un jugador con menos experiencia.
Más adelante en el medio campo, Mascherano será como siempre el eje de la primera línea de contención y Rodrigo Braña y Jonás Gutieréz estarían en los costados como alternativa mixta de marca y salida, mientras que Juan Sebastián Verón sería el encargado de crear fútbol en reemplazo de Aymar, conformando un medio campo para mi gusto algo ligero en físico y en fútbol, para enfrentar a uno de los rivales más duros del mundo. Verón fue de lo mejor en el Estudiantes que salió victorioso en Montevideo ante el Nacional en la Libertadores; pero me cuesta creer que todavía tenga el nivel para liderar al equipo de Maradona ante la selección uruguaya.
Finalmente adelante un Messi más criticado que nunca haría dupla con Gonzalo Higuaín, en la línea más esperanzadora del equipo argentino, pues la habilidad de Messi y la efectividad del Pipita, son desde mi punto de vista la mejor (sino la única) arma importante que tiene este equipo argentino para hacerle daño a la defensa uruguaya (que dicho sea de paso tampoco es demasiado sólida).
Por su parte Uruguay, según asegura la prensa charrua alinearía al mismo once que derrotó a Ecuador en Quito; no obstante, el hecho de que el cuerpo técnico haya ordenado que los entrenamientos normalmente públicos del seleccionado uruguayo, no hayan podido ser presenciados por la prensa, hace sospechar que Tabárez esta guardando alguna sorpresa para el equipo de Maradona.
Que se puede esperar del partido entonces. Pues seguramente mucha lucha en el medio campo y mucha pierna fuerte, después de todo se trata de un Uruguay-Argentina, que además compromete la clasificación de ambos equipos. De no mediar ningún milagro (como una sorpresiva actuación brillante del equipo de Maradona), Uruguay debería llevarse la victoria, aunque por una diferencia mínima, porque tampoco hay que olvidar que Uruguay no ha jugado bien en esta eliminatoria y menos en el Centenario, por lo que un empate también es muy probable. Pero al final creo que los 2 equipos seguirán vivos en el mundial y que al final Bielsa en Santiago, será el verdadero héroe del Río de la Plata.