La décimo séptima fecha de la eliminatoria sudamericana sirvió entre otras cosas para sellar la clasificación de Chile a Sudáfrica y para reducir de 6 a 3, el número de equipos que luchan por el cupo y medio que queda para el mundial africano. En la última fecha a jugarse este miércoles solo Argentina, Ecuador y Uruguay estarán jugando por un objetivo en concreto. Y es que la sorpresiva victoria de visita de Uruguay ante Ecuador, sacó al equipo charrúa del respirador artificial, devolviéndolo a la vida y desmontó a los ecuatorianos de la que parecía una clasificación casi segura.

Por su parte Chile con su clara y a todas luces justa victoria sobre Colombia en Medellin, nos volvió a confirmar a todos que ha hecho con creces merecimientos para participar del mundial, y de paso acabó con las escasas esperanzas de Colombia de volver a una justa mundialista. De otro lado Paraguay también confirmó que es uno de los mejores equipos de Sudamérica, al acabar con el sueño venezolano de asistir por primera vez en su historia a un mundial.
Sin embargo y más allá de lo importante de la noticia de la clasificación chilena, el partido que más había llamado mi atención en la previa fue el Argentina- Perú, y por su trámite y resultado y más aun por lo que se viene, es el partido que más da para hablar. Aunque lamentablemente no por lo brillante de la actuación de los equipos protagonistas, sino por el contrario, por lo pobre de su desempeño. Ciertamente conociendo la actualidad futbolística de la Argentina y los pobres antecedentes de Perú, no se esperaba un gran espectáculo pero creo que nadie se imaginaba que esta selección argentina, aun con todos sus problemas la pasaría tan mal frente al último de la eliminatoria.
Y es que la Argentina de Maradona por momentos llegó a ser inferior a uno de los equipos más limitados del orbe internacional. El equipo albiceleste tuvo la iniciativa en el primer tiempo, pero como ha sucedido a lo largo de todo el ciclo de Maradona (al menos en partidos oficiales), el equipo argentino fue casi incapaz de crear ocasiones de peligro en el arco del frente. A tal punto que las contadas ocasiones de gol creadas por los locales llegaron en desconcentraciones en la marca del equipo peruano, que sin hacer nada del otro mundo y manteniéndose un poco ordenado atrás, logró anular sin mucho esfuerzo a un ataque argentino con muy poca creatividad.
El ingreso de Aymar, contrario a lo que yo mismo había pensado, aporto muy poco, pues el ex River no logró afianzarse como el eje del juego albiceleste y fueron muy pocas las ocasiones en las que logró juntarse con Messi y con Higuaín. Por su parte, la estrella del Barça demostró una vez más que en la selección argentina no encuentra socios y que tampoco tiene (al menos por ahora) el carácter para convertirse en líder de un equipo que sigue sin norte. Quizás lo más rescatable fue lo de Higuaín y lo de Di Maria.
Al primero se le vio algo nervioso en el principio, pero poco a poco fue ganando confianza y apareció en el momento que se le necesitaba, para anotar el primero de su selección. Está claro que no jugó un gran partido, pero creo que cumplió y que debería ser tomado en cuenta como el referente de área que le hace falta a la Argentina. Por su parte Di María (para mi gusto lo mejor del partido), fue la mejor alternativa de ataque de la Argentina, sus rápidas carreras por el lado izquierdo, fueron siempre la mejor opción albiceleste a la hora de atacar.
Sin embargo, el elenco argentino sigue siendo solo una suma de nombres, sin ningún tipo de funcionamiento colectivo y esa es una responsabilidad enteramente de Maradona. Para colmo de males, la Argentina se mostró nerviosa y sorprendió su miedo; sobre todo después de ponerse en ventaja. Pues si en el primer tiempo los albicelestes habían dominado el balón sin mucho criterio, en el segundo tras el gol de Higuaín, fue Perú el que con un poco de fútbol y un toque de atrevimiento, le complicó el partido a Argentina de una manera que nadie hubiera esperado en la previa.
La selección peruana que solo pudo ganar un partido de 17 y que siempre cayó de visita (y con claridad) se dio el lujo de equipararle las acciones a la otrora todo poderosa selección argentina en el propio Monumental, llegando incluso a empatarle el partido con autoridad, pues en esos últimos minutos el gol peruano se venía venir, ante el miedo de los argentinos, miedo que además provenía del propio banco (así lo evidenciaron los cambios) e incluso de las tribunas, y cuando se juega con el miedo de perder en la cabeza, ese resultado es casi inminente en el campo y este hecho fue justamente reafirmado por el equipo peruano en el final, cuando con solo segundos por jugarse, su costumbre de perder y el olfato goleador del Palermo le dieron la posibilidad a los argentinos de sumar 3 puntos que por lo demás ya no merecían .
Ahora Argentina con 25 puntos, necesita de una victoria para clasificar directamente al mundial, y hasta con un empate se asegurara por lo menos el repechaje, por lo que sigo creyendo (aunque cada vez tenga menos razones para hacerlo) que el equipo albiceleste estará en Sudáfrica. No obstante, jugándose en Montevideo y a pesar de que Uruguay no ha sabido jugar de local en esta eliminatoria, por lo visto en la Argentina en las últimas fechas, creo que Uruguay será el ganador y que Argentina terminará agradeciéndole su pase al repechaje a Bielsa, pues no creo que Ecuador llegue a sacar una victoria de Santiago.
Ya en el repechaje, contra Costa Rica u Honduras el solo peso de la albiceleste debería alcanzar para ir al mundial. Pero ya sea por repechaje o clasificación directa, lo que si debe estar claro para todos, es que Maradona no debe ser el técnico argentino en Sudáfrica. Maradona quizás haya sido el mejor jugador de la historia, no solo por su gran talento sino también por su gran personalidad. Pero si algo ha probado esta eliminatoria es que hace falta más que un gran pasado, una gran personalidad y buenos jugadores para hacer un buen equipo. Hace falta también un entrenador inteligente y estudioso y Maradona ya ha dejado en claro, que en este momento no lo es y no creo que eso vaya a cambiar en los próximos 9 meses.