Ali AL Faraj, un multimillonario de origen Saudí se convirtió la noche del último lunes en el nuevo accionista mayoritario del Portsmouth de Inglaterra, al adquirir el 90% de las acciones del equipo, dejando el 10% restante en manos de Sulaiman Al Fahim. La noticia fue hecha oficial por el propio club en un comunicado a la prensa que dice: “La compra asegura el futuro del Portsmouth y le traerá estabilidad financiera”.

La noticia hace albergar entre los hinchas la esperanza de que el Portsmouth, que actualmente es el último de la liga inglesa, se convierta en el nuevo Chelsea, como sucedió hace un año atrás con el Manchester City. Por lo pronto se sabe que el nuevo dueño tiene entre sus planes la construcción de un nuevo campo de entrenamiento y el desarrollo del estadio Fratton Park .
Hasta ahora esta práctica de compra de clubes por parte de magnates extranjeros ha dado buenos frutos en la liga Inglesa, el Chelsea es la mayor prueba de eso, y el Manchester City a pesar de un comienzo dubitativo y poco auspicioso, empieza a dar muestras de que la sola inversión de grandes sumas de dinero pude llevar a un equipo chico a luchar de igual a igual con los grandes. Sin embargo, habrá que ver si esta figura sigue siendo beneficiosa para los clubes a largo plazo.