Sin lograr el brillo que se esperaba en su juego, pero siendo claramente superior a su rival, el Barcelona logró el martes una victoria 2-0 sobre el Dinamo de Kiev, que le permite ubicarse como único líder de su grupo, gracias también al empate 1-1 entre el Inter y el Rubin Kazan en Rusia. El equipo de Guardiola sumó 4 puntos y tal como se auguraba desde el principio se perfila como el equipo más fuerte de su grupo.
Escenas del Barcelona 2 Dinamo de Kiev 0
El Dinamo resultó un rival duro sobre todo al comienzo, cuando su ordenado esquema defensivo y la remarcable potencia física de sus jugadores, le permitió cerrarle los caminos a un Barcelona que sin jugar mal, en el colectivo no estuvo tan inspirado como en otras ocasiones. No obstante, el solo peso de las individualidades azul granas, fue suficiente para desnivelar el partido a favor del equipo de Guardiola.
Tras varios minutos en que la victoria del Barcelona parecía complicarse un poco, apareció Lionel Messi, para desequilibrar el encuentro, el argentino aprovecho un buen pase en callejón cedido desde el medio campo, para ingresar al área desde el lado derecho en una de sus habituales diagonales descontando rivales, apenas encontró el espacio para disparar, el argentino soltó un remate seco y esquinado al primer palo del portero Shovkosky (que por lo demás fue lo mejor de su equipo), el arquero ucraniano no pudo contener el disparo y el Barça paso a ganar el partido.
De ahí en más el equipo visitante tuvo poco para ofrecer, salvó un gol relativamente polémico, que le fue anulado a Vukojevic casi el final del primer tiempo, en una acción que pudo haber cambiado el rumbo del partido. Sin embargo, no sucedió así y el Barça controló sin demasiados contratiempos el resto del encuentro y generó las mejores ocasiones de gol, haciendo figura al guardameta del Dinamo.
En ese contexto, destaco la figura de Zlatan Ibrahimovich, que jugó el que quizás haya sido su mejor partido desde su llegada al Barça. El sueco, que poco a poco ha ido ganando confianza, empezó a realizar con mayor frecuencia los amagues y toques lujosos que el dieron fama en Holanda e Italia, además aunque esta claro que no tiene la velocidad de Eto’o, su gran técnica le permite conectarse muy fácilmente con el toque que ofrece el Barça desde el medio campo.
Justamente Ibrahimovich fue protagonista de la jugada que le daría el segundo gol al Barça, el sueco recibió de Messi un pase en el borde izquierdo del área, con gran visión de juego, Ibrahimovich, cambió el balón para Pedro, que estaba casi solo en las cercanías de la media luna, con gran tranquilidad y maestría el canterano se hizo el espacio para rematar al arco y marcar el segundo del Barça. Aun es pronto para decir que Pedro esta a la altura de los grandes cracks de su equipo, pero esta claro que este joven delantero tiene la pasta para convertirse en un gran jugador.
Ciertamente el Barça no se lució pero le alcanzó para ganar. Por el mismo grupo, el Inter de Mourinho sufrió muchísimo para sacar por lo menos un punto de la cancha del Rubin Kazan. El equipo ruso que no había tenido un buen debut contra el Dinamo (contra el que perdió 3-1), sorprendió al encimar desde el principio del partido al cuadro italiano. Esta estrategia rindió sus frutos en el minuto 11, cuando el argentino Domínguez marcó el primero para la oncena local.
El madrugador gol marcado por los rusos, trastoco los esquemas del Inter, que todavía sorprendido por el curso de los acontecimientos, estuvo a merced de su rival durante varios minutos; no obstante, la falta de definición del equipo local le permitió al Inter seguir con vida en el partido. Pero desde la segunda mitad del primer tiempo se notó una mejora en el Inter, potenciada por un bajón en el ritmo del Rubin Kazan.
En el minuto 8 un centro de Maicon fue aprovechado por Stankovic para marcar el 1-1. En el inicio del segundo tiempo, daba la impresión que el Inter podría conseguir la victoria, pero la expulsión de Balotelli en el minuto 61, acabó con las aspiraciones del Inter, que con un hombre menos se dedicó a intentar frenar las constantes arremetidas del equipo ruso, que no consiguió el segundo, principalmente por la falta de tranquilidad y puntería de sus propios delanteros. Por lo que el empate termino siendo beneficioso para el equipo italiano.