En medio de un clima calentado por las declaraciones de Eto’o, Ibrahimovich y Mourinho, el Barça llegó el medio día del martes a Milán y quedó concentrado con miras al partido que deberá jugar la noche del miércoles contra el Inter, en el que es el encuentro más esperado de esta fase de la Champions League, fundamentalmente por la calidad de ambos equipos, pero también, que duda cabe, por el morbo que ha generado el enfrentamiento de Eto’o e Ibrahimovich contra sus ex equipos.

Ibrahimovich fue uno de los primeros en calentar el ambiente al declarar que el Inter no había ganado nada en 17 años hasta su llegada. Mourinho respondió, alabando a Samuel Eto’o, de quien dijo era el mejor delantero que había dirigido en su carrera, omitiendo a propósito a Zlatan. Y Eto’o ha sido uno de los últimos en atizar el fuego, volviendo a referirse a su salida del Barcelona, declarando que no entendió jamás el “la cuestión de feeling”, que argumento Guardiola para deshacerse del camerunés.
Lo cierto es que dejando dimes y diretes a parte, y hablando solo de lo futbolístico, el partido se plantea muy parejo. El Barça sigue siendo un equipo fantástico, pero desde mi punto de vista ha sufrido un ligero bajón respecto de la temporada pasada, Messi no pasa por su mejor momento y con Iniesta recuperándose, los azul granas han perdido algo de poderío. El Inter por su parte sin llegar a ser todavía brillante ha ganado mucho con Luicio atrás y con la presencia de Sneijder y Eto’o adelante. Insisto en que es un partido muy parejo, pero en este momento, creo que el Inter es ligeramente favorito para ganar mañana.