La sorpresiva venta Heitinga al Everton ha sido una de las noticias más importantes sucedidas entre ayer y hoy en lo que al ya casi acabado mercado de pases se refiere. Cuando ya no se esperaba la transferencia de ningún jugador importante entre los clubes de España, pues el libro de pases había cerrado el lunes en la península Ibérica, el martes por la tarde, el Atlético de Madrid, sorprendió a medio mundo, incluyendo a su afición y hasta su cuerpo técnico, al anunciar que John Heitinga, su lateral derecho titular, había sido transferido al Everton de Inglaterra.

La noticia fue un trago amargo para el cuerpo técnico del Atlético, que no solo no quería vender al jugador, que había sido el titular indiscutible en la banda derecha, en los 3 primeros partidos oficiales del equipo colchonero, sino que incluso había pedido un jugador más para reforzar ese puesto, que era considerado uno de los lugares de la cancha, en los que el Atlético necesitaba reforzarse con urgencia.
Es por eso que la venta de Heitinga ha desatado una serie de críticas a la dirigencia colchonera, que decidió poner las necesidades económicas del club por encima de las deportivas y es que el Atlético, a pesar de los buenos elementos con los que cuenta de media cancha hacia arriba, no tiene una gran defensa y considerando que tiene una plantilla de por sí corta, no podía darse el lujo de perder al que para mi gusto era uno de sus elementos más regulares.
Pues como se demostró en la previa de la Champions, tanto en Atenas como en el Vicente Calderón, Heitnga era la principal carta de salida del Atlético, pues su velocidad y buen criterio para sacar centros, hacían del jugador holandés una de las armas más importantes del equipo colchonero, que ahora deberá poner en esa posición a Perea (un jugador que aún no ha convencido del todo en el Atlético) o a Ujfalusi (que no juega en ese puesto desde sus días en la Fiorentina).
Ante la andanada de críticas a esta venta que definitivamente debilita al Atlético, uno de los primeros en salir a defender la transacción ha sido Jesús García Pitarch, el responsable de la dirección deportiva del club. Según el dirigente, la venta se realizó no solo por la necesidad de liquidez del club, sino fundamentalmente porque Heitinga ya no estaba completamente comprometido con el Atlético, en declaraciones a la prensa García Pitarch dijo: “Heitinga no tenía la cabeza en el Atlético y el dinero nos venía muy bien”.
El dirigente colchonero continuo: “la situación con John ha sido un poco contradictoria. Su representante nos trajo tres ofertas que decidimos no escuchar porque el jugador nos dijo que se quería quedar y que era feliz en Madrid; el agente decía que el jugador quería salir y él nos decía que se quería quedar…Le dimos de plazo hasta la doce de la noche del sábado para que se produjese la oferta porque no era útil desprenderse del jugador sin tener posibilidad de fichar y además, era difícil de explicar. Cuando terminó el plazo, pensamos que el asunto estaba acabado y que el jugador se quedaba”.
“El lunes la situación volvió a cambiar. John me llamó y me rogó que valorase la situación esgrimiendo motivos económicos y también una serie de motivos personales que no voy a comentar. Había cambiado de opinión dos o tres veces, no tenía la cabeza aquí y consideramos que su posición estaba bien cubierta. Los que se tienen que quedar tienen que tener claro que se quieren quedar”, añadió García Pitarch.
Se sabe que de haberse concretado un día antes el pase de Heitinga, el Atlético hubiera intentado contratar a Oddo, que hubiera llegado casi a costo cero, pero las supuestas dudas del holandés habrían terminado por frustrar la contratación del italiano. No obstante, esta claro que el Atlético no pasa por su mejor momento económico y que al final los dirigentes decidieron hacer caja, a costa del potencial deportivo del equipo.
El Atlético es un equipo interesante que aunque no había hecho grandes contrataciones, prometía ser un animador de la liga española y la Champions League, merced sobre todo, a que había logrado mantener la base de su plantilla de la temporada pasada. Aun creo que el equipo colchonero es un equipo a seguir en la presente temporada, pero, sin el aporte de Heintinga por el lado derecho, su potencial decrece mucho y sus posibilidades de luchar contra el Barça y el Real Madrid se vuelven casi nulas. Es una pena que el dinero sea siempre un obstáculo para las aspiraciones deportivas de un club. Pero en defensa de la dirigencia, también hay que decir, que a veces es preferible hacer sacrificios, para mantener las cuentas en azul, con el fin de asegurar el futuro de una institución.