El equipo de Guardiola, levantó ayer su primer trofeo de la temporada al imponerse 3-0 al Athletic de Bilbao en el Camp Nou, por el partido de vuelta de la Super Copa de España, un torneo que este año se jugo casi forzado, pues normalmente esta Copa enfrenta al campeón de la liga española con el de la Copa del Rey, en esta ocasión el Barça había sido el ganador de ambos campeonatos, así que para cumplir con al afición (y probablemente también con algunos contratos), el Athletic de Bilbao, el otro finalista de la Copa del Rey, fue el encargado de servirle de sparring al Barcelona en este inicio de temporada.
Escenas del Partido
Y es que solo a eso podía aspirar el compacto pero inferior equipo vasco, ante el casi todopoderoso Barcelona del Pep Guardiola, que ya en el partido de ida jugado en San Mamés, había hecho notar la gran diferencia en todas las líneas y niveles que existía entre ambos equipos. Por eso y con un 1-2 para remontar en cancha de los culés, era poco lo que se esperaba del equipo de Caparrós y la mayoría solo esperábamos asistir a un nuevo recital de los azul granas que esta vez ya con Messi e Ibrahimovich en el campo, prometían una nueva y memorable exhibición de fútbol.
Parece que Caparrós también lo entendió así y a pesar de que esta era quizás su última oportunidad de ganar un título con el Athletic (que dicho sea de paso no levanta uno hace más o menos 25 años), decidió mandar a un equipo con muchos suplentes habituales, prefiriendo darle descanso a sus principales figuras con miras al partido de vuelta por la Euroliga que debe disputar su equipo a mitad de semana en Noruega.
La resignación del Athletic y la extrema auto confianza del Barcelona, que con sus figuras principales en cancha, sabía que el gol caería en cualquier momento, conspiraron para que el partido fuera algo soso en los primeros minutos. Pues a diferencia del partido de ida, en que el vértigo inicial fue espectacular, gracias sobre todo a la presencia de canteranos como Bojan o Pedro, en el Nou Camp, el tridente ofensivo azul formado por Messi, Henry e Ibrahimovich, mucho menos obligado a mostrarse que los canteranos, se tomo las cosas con más calma. Además, el Athletic a diferencia de lo sucedido en San Mamés, esta vez salió vencido y con la única consigna de impedir la goleada.
Por eso los primeros 15 minutos pasaron entre rotaciones de balón del Barça y una que otra jugada de peligro. Pero poco a poco los azul granas fueron ganando en profundidad y las jugadas de gol se hicieron cada vez más frecuentes. En esos minutos destacó Zlatan Ibrahimovich, que esta aun muy lejos de adaptarse al equipo, pero dejo claro en cada jugada que la calidad esta ahí, lista para explotar y que sus ganas de triunfar en el Barcelona son enormes.
Ciertamente el sueco no completo una actuación brillante; pero, se noto su esfuerzo para mostrase lo más posible ante sus compañeros y para luchar con ahínco cada pelota dividida. Aunque también dejo en claro que su estilo de juego no se parece en nada al de Samuel Eto’o. Como muchos ya lo habíamos anticipado en la previa, Ibrahimovich no le puede aportar al Barça esa velocidad que el daba Eto¡o en la salida, ni es capaz de ejercer la presión que le efectuaba el camerunés a los rivales, cuando estos intentaban salir.
Sin Eto’o el Barça pierde velocidad en los últimos metros, pero con Ibrahimovich gana en potencia y en juego aéreo, un arma que los azul grana solo habían explotado la temporada pasada con las subidas de Puyol y Piquet en las jugadas de pelota parada y que ayer se vio que será mucho más útil con la presencia de Ibrahimovich, sobre todo teniendo a un tipo con la espectacular pegada para los centros, que ofrece Dani Alvés.
Además, Ibrahimovich también dio ayer la impresión de que puede encajar incluso mejor que Eto’o en el juego de toques en primera y rotaciones rápidas de balón que hace el Barcelona; y es que aunque nadie puede negar la excelente técnica que tenía Eto’o, me parece que la técnica de Ibrahimovich para tocar en primera es mejor y además la visión de juego para anticiparse a los rivales y elegir la mejor jugada, es en el sueco algo superior a la que ofrecía Eto’o, por lo que cuando vuelva Iniesta y teniendo además a Messi y Xavi para tocar, por momentos (como ya se vio ayer), será imposible quitarle la pelota al Barça.
Fu justamente en una combinación entre Xavi, Ibrahimovich y Messi que llego el primero del Barça, con una magnífica definición del argentino muy a su estilo, que abrió las puertas de una victoria por demás cantada, Con el 1-0, la defensa del Bilbao se abrió y no tardaron en llegar dos goles más que sellaron la victoria y el título del Barça. Messi esta vez de penal (tras una falta inexistente a Dany Alvés) y Bojan (que entro por el sueco) tras una falla de la defensa visitante en salida, plasmaron en el marcador (aunque se quedaron cortos), la diferencia que existía en el terreno de juego.
En los minutos finales el Barça, ya con algunos cambios en su oncena solo se dedico a rotar el balón y buscar de cuando en cuando el arco de Iraizoz, pero con poca convicción. El Barça volvió a concretar una actuación redonda en todas sus líneas, y al menos en lo personal me sorprendió gratamente la actuación de Maxwell por la banda izquierda, el brasileño ex Inter, que reemplazo en este partido a Abidal, fue muy sobrio en la marca y muy criterioso a la hora de salir, demostrando (al menos en este partido) que puede luchar de igual a igual el titularato con el lateral francés. Por lo demás lo del Barça sigue siendo para el aplauso y a no ser que el proyecto del Madrid funcione ya; no veo a otro equipo en el mundo capaz de hacerle frente al elenco de Guardiola.