Tras una semana en la que resaltó sobre todo el escándalo ocurrido en Bolivia en el partido entre el Blooming de ese país y el River Plate uruguayo, la Copa Sudamericana vivió la noche del jueves su última jornada de la semana con los partidos entre el Cienciano, que visitaba en el estadio Centenario al Liverpool de Uruguay y el choque entre los brasileños Vitoria y Coritiba, disputado en cancha del primero.
Escenas del partido entre Cienciano y Liverpool
El encuentro entre los del Cusco y Uruguay, tenía como principal condimento el regreso al certamen tras casi 5 años del Cienciano del Cusco, equipo que fue después de San Lorenzo de Almagro, el segundo campeón de la Copa Sudamericana, en el 2003, en aquella recordada campaña, en la que, él en ese momento casi desconocido elenco cusqueño logró obtener para el Perú el primer título internacional a nivel de clubes de la historia, dejando en el camino a clubes tan importantes como la Universidad Católica de Chile, el Santos de Brasil (con Diego y Robinho), el Nacional de Medellín y derrotando en la final al River Plate de Argentina.
Desde ese entonces el Cienciano se ha transformado en el equipo peruano que mejores papeles ha realizado a nivel internacional. Aunque en la actualidad en el equipo peruano, casi no queda nadie de aquel plantel que gano la Sudamericana hace ya casi 6 años. Del otro lado estaba el Liverpool de Uruguay, un equipo chico que hacía su debut absoluto en competencias internacionales y que esta además conformado, en su mayoría, por muchos jugadores juveniles con poca experiencia en justas internacionales.
Ante estas circunstancias y a pesar de que el Cienciano tampoco tiene un plantel de lujo; como el propio entrenador del equipo uruguayo lo reconoció, era el equipo peruano el que llegaba a esta llave como favorito. Sin embargo ya en el campo de juego, fue el joven Liverpool el que desde un comienzo tomó la iniciativa y se hizo con el dominio del partido, dominio que sostuvo durante gran parte de los 90 minutos de juego y que no pudo ser plasmado en goles, fundamentalmente por las carencias propias del equipo charrua.
El Cienciano planteo el partido de modo muy defensivo y solo llego con peligro al arco rival en dos ocasiones, la primera a los 6 minutos del partido, cuando tras un tiro de esquina, Guevara estuvo a punto de convertir un gol olímpico, pues la pelota se estrello en el palo y casi al final del encuentro, cuando el delantero Mauricio Montes (de lo mejor del Cienciano) en solitario y tras una heroica corrida quedo a tiro de gol, aunque ya sin potencia para efectuar un buen disparo.
El resto del partido fue todo para el Liverpool, que a pesar de no tener jugadores de gran calidad aprovecho su condición de local y la mayor potencia física de sus jugadores, para crear constante peligro en el área rival, aprovechando también las por momentos infantiles concesiones en defensa que otorgaba el elenco peruano. Pero los nervios, la suerte y la falta de jerarquía en este tipo de competencias, terminaron por cobrarle el derecho de piso al joven equipo uruguayo, que perdió increíbles ocasiones casi sobre la línea de gol del arco cusqueño defendido por Jhony Vegas. Ciertamente pocas veces en mi vida había visto desperdiciar tantas ocasiones claras de convertir, en un solo partido.
Pero como en el 2003 el Cienciano, que juego los últimos 15 minutos con 10 hombres por expulsión del ya histórico Julio García, fundamentalmente con coraje y con cierta dosis de suerte, logró sacar un empate a cero del mítico estadio Centenario, que le permite llegar al encuentro de vuelta en el Cusco (el 20 de agosto) con todas las chances de avanzar a la siguiente ronda del torneo, pues con la altura como aliada el Cienciano debería ser el ganador de esta llave y enfrentar en la siguiente ronda al ganador del choque entre Tigre y el también ex campeón del torneo San Lorenzo de Almagro en un choque que podría resultar muy interesante.
En el otro partido jugado el jueves por la Sudamericana, en un choque entre brasileños, el Vitoria aprovecho su condición de local para vencer 2-0 al Coritiba, en un partido más bien parejo, en el que la mayor eficacia del equipo local de cara al gol, fue la principal causa del resultado. Sin embargo la llave no esta definida y en el partido de vuelta a jugarse el 25 de agosto, la suerte podría voltearse a favor del Coritiba, aunque esta claro que el Vitoria es el favorito.
El ganador de esta llave entre equipos cariocas, se enfrentará en la siguiente ronda al vencedor del choque entre el Blooming y el River Plate de Uruguay, que debería acabar a favor de los charruás, que iban ganando 1-0 hasta la obligada suspensión del encuentro. Sobre este particular, se ha sabido que el propio Blooming ha solicitado a la CONMEBOL que el partido quede 1-0 a favor de los uruguayos en un “cierto” acto de mea culpa, y pongo cierto entre comillas, porque aunque los bolivianos hacen bien en reconocer su responsabilidad en la cobarde agresión que sufrió el jugador uruguayo; el rumor que corría, era que la CONMEBOL le iba a dar de todas maneras la victoria al River pero por 3-0, un marcador superior al que piden los bolivianos y obviamente mucho más lapidario, aunque la verdad es que para mi gusto la llave ya estaba definida aun con solo un gol de ventaja.