La ya de por sí accidentada organización del mundial de Sudáfrica (sin duda la que ha enfrentado más problemas entre las que recuerdo), sufrió un nuevo revés la última semana, cuando los gremios sindicales que agrupan a los cerca de 70000 obreros que trabajan en las obras de construcción con miras al mundial, decidieron declararse en huelga, exigiendo una mejora en sus salarios.

Los obreros que ganan en promedio alrededor de 303 dólares al mes le exigían a sus empleadores una mejora del 13% en sus haberes. Pero tras una semana de negociaciones entre los mencionados gremios, representantes del gobierno sudafricano y los contratistas, las partes pudieron llegar al fin a un acuerdo y los obreros consiguieron una mejora del 12 % en sus ingresos, que parece haber dejadas satisfechas a todas las partes.
Así que este jueves todos los obreros volverán a su labores cotidianas y según informo el Shane Choshane, el portavoz de los trabajadores, a pesar de los días de para por la huelga, los estadios y obras complementarias estarán listos para las fechas previstas inicialmente. Se esperaba que Sudáfrica le entregara a la FIFA, los 10 estadios que se usaran en el mundial a mediados de diciembre, pero ya hay voces que aseguran que esto no será posible, aunque si se asegura que las obras estarán muy a tiempo para la realización de la Copa del Mundo.