La Italia de Lippi, la actual campeona del mundo fue eliminada de su primera Copa Confederaciones, de la peor manera, por un Brasil, que haciendo solo lo necesario no tuvo problemas para golear a una de las selecciones azzurras más débiles que haya tenido la oportunidad e ver en mi vida. Y si tras la goleada 5-0 de España sobre Nueva Zelanda, uno no se explicaba como el equipo de Oceanía había sido capaz de quedar 4-3, con los campeones del mundo, los 3 partidos que jugo Italia en la Copa Confederaciones, se encargaron de explicar con creces ese resultado.
Escenas del Brasil 3 Italia 0
Ya en el primer partido frente a Estado Unidos, se había notado las deficiencias tácticas de Italia, pues más allá del resultado final de 3-1 a favor de los europeos, la verdad es que el equipo norteamericano había sido muy superior a los italianos, que ante Egipto, no hicieron más que ratificar su pobre juego, al caer 1-0, contra una selección inferior en nombres, pero mucho más motivada y con un funcionamiento colectivo superior.
Y es que, a lo largo de este torneo la selección italiana mostró una alarmante carencia de creatividad, pero más preocupante aun, mostró (sobre todo ante Brasil) una asombrosa carencia de amor propio, algo que resulta inédito, en una de las selecciones que históricamente ha sido reconocida por su coraje (incluso por encima de su fútbol). Ante el equipo de Dunga se vio una selección italiana sin fútbol, sin marca, y con el pensamiento más puesto en las vacaciones que en las semifinales que se avecinaban.
El equipo de Lippi, que solo necesitaba un gol para colarse en semifinales hizo tan poco por lograr ese objetivo, que por momentos llegue a creer, que los italianos ya no querían postergar más sus vacaciones; pues, aunque Brasil es sin duda hoy por hoy superior en individualidades a Italia y aunque, ya sin Del Piero y Toti, la selección azzurra carece de un verdadero conductor del juego, la verdad es que un campeón mundial no puede caer con la facilidad con la que lo hizo el equipo de Lippi ayer.
Contra Brasil el equipo italiano hizo algunas modificaciones en su oncena, poniendo a Luca Tony como único punta y dejando a Montolivo y Iaquinta por los costados, en un intento por mejorar su bloque ofensivo sin descuidar demasiado su retaguardia. Más retrasados Camoranesi, De Rossi y Pirlo eran los encargados de crear fútbol y contener al potente medio campo brasileño encabezado por Kaká. Pero al final salvo algunos chispazos de Pirlo, el medio campo italiano fue incapaz de crear fútbol y tampoco pudo nunca detener los embates brasileños, liderados por un Kaká, que probablemente jamás tuvo tantas libertades para desenvolverse frente a un equipo italiano, como las tuvo ayer.
Brasil se hizo entonces desde muy temprano con el control del partido y solo la buena actuación de Buffon en el arco italiano, y las carencias a la hora de definir por parte de Lucio y del debutante Ramires, le permitieron a Italia pasar la primera media hora con la vaya invicta. Pero Brasil era muchísimo más y entre el minuto 36 y el 44, dos goles de Luis Fabiano y un autogol de Dossena, bastaron para consolidar la goleada y dejar al equipo de Lippi fuera del torneo.
En el segundo tiempo, muchos esperábamos algún tipo de reacción del equipo italiano, que sabía que un gol le daba la posibilidad de llegar a semifinales, pero la azzurra fue aún más decepcionante, porque a su mal juego le sumo una desidia, realmente vergonzosa. Brasil por su parte, muy al estilo de Dunga, bajo el ritmo y comenzó a dosificar sus fuerzas; no obstante, aun jugando a media máquina fue superior al equipo italiano y si no hubiera sido por la también criticable desidia de Robinho, el equipo verde amarelho, pudo haberle infringido al equipo italiano una goleada todavía más humillante.
Entonces, a solo un año del mundial, queda flotando la pregunta, de si este es realmente el verdadero nivel de Italia de cara a Sudáfrica 2010?. La verdad es que creo que no, desde mi punto de vista el seleccionado italiano, puede ofrecer bastante más de lo que dio en esta Copa Confederaciones; pues aunque no creo que Italia, este en este momento entre las mejores 5 selecciones del mundo, el seleccionado italiano tiene el material humano como para llegar al mundial con el favoritismo de siempre.
Es cierto que Italia carece de un hombre que le de fútbol en el medio campo, pues Pirlo ya no esta en condiciones de hacerlo e Italia hasta ahora no ha vuelto a encontrar a alguien que pueda ser el reemplazante de nombres tan grandes como Baggio, Del Piero o incluso Toti. Pero también es cierto que si Italia vuelve a sus raíces con un planteamiento ultra defensivo (algo que no hizo frente a Brasil), siempre será un rival de temer.
Ahora con esto no quiero decir que Italia vaya a ser nuevamente campeona del mundo o que no necesite una renovación en su plantilla, como es obvio que necesita. Pero, tras la vergonzosa derrota de ayer he leído y oído comentarios, que dicen que es el fin de este equipo y que sepultan las chances de los italianos de cara al próximo mundial y eso tampoco es cierto. La verdad es que vi a este equipo italiano muy desmotivado, como si esta Copa Confederaciones no tuviera importancia, para jugadores que por lo demás vienen de extenuantes temporadas. En un mundial la motivación es distinta, y aunque no veo a Italia como favorito y aunque es obvio que necesita a gritos renovar su plantilla. Estoy seguro de que la azzurra llegara al mundial y será como siempre una de las selecciones más temidas.
Volviendo a la Copa Confederaciones, las semifinales nos plantean dos duelos más bien disparejos, Brasil es absolutamente superior a Sudáfrica y debe ser finalista y del otro lado, España también es favorita ante Estados Unidos, aunque creo que el equipo norteamericano puede hacerle un muy buen partido al equipo Ibérico, que más allá de la goleada ante una asustada Nueva Zelanda, no ha demostrado ser todavía ese equipo arrollador que muchos esperábamos. Para mi gusto la España de la Copa Confederaciones es inferior a la de la Eurocopa y Estados Unidos esta en condiciones de demostrarlo, aunque espero una victoria española.
Así que la final debería ser el esperado partido entre Brasil y España, partido que tiene una importancia crucial, sobre todo para los españoles; pues, más allá del título de este torneo, sería la primera vez que España enfrente a un equipo de jerarquía no europeo, desde su consagración en la última Eurocopa. Por lo que será la prueba perfecta para saber si toda esa auto confianza que han demostrado los españoles en el último año, puede plasmarse también frente a la que es históricamente la mejor selección del mundo. Del desempeño que España pueda tener frente a Brasil, se pueden sacar muchas conclusiones de las posibilidades que tiene el equipo de Del Bosque de coronarse campeón en el próximo mundial.