La noche de mañana en Estambul, Turquía; se jugará la trigésimo octava y última final de la Copa UEFA, torneo que desde la próxima temporada pasará a llamarse “Europa League” y que además se disputará con un formato distinto con varios grupos y 48 equipos participantes, en un intento por recuperar el prestigio y el interés del público en el segundo torneo de clubes de Europa, torneo que en los últimos años ha ido perdiendo su importancia paulatinamente, sobre todo desde que se decidió que los equipos eliminados de la Champions League, pasaran a jugar este campeonato.

Es así que mañana por tercera vez, serán dos equipos provenientes de la etapa de grupos de la Champions League, los que se disputaran el título de la Copa UEFA. El Werder Bremen de Alemania y el Shaktar Donetsk de Ucrania, serán los protagonistas de una final, que dicha sea la verdad no ha despertado gran expectativa, pues ni uno ni otro equipo ha ofrecido un juego que haga albergar las esperanzas de presenciar una gran exhibición futbolística.
No obstante una final siempre es una final y aunque ni el torneo, ni los equipos sean de primer nivel, sin duda se tratará de un partido intenso y jugado con el cuchillo entre los dientes. Y en ese contexto el Werder Bremen, llega con un ligero favoritismo sobre el equipo ucraniano, pues proviene de una liga algo más competitiva que la ucraniana y al menos en el papel tiene jugadores con mayor renombre internacional.
Aunque también hay que reconocer, que el equipo alemán que en su camino a la final eliminó al Milán, al Udinese y al Hamburgo; sentirá mucho la ausencia de Diego, sin duda la mayor estrella del Werder Bremen y el eje de su fútbol; pues aunque se diga que Mesut Ozil puede reemplazar sin demasiados problemas al brasileño, la verdad es que en una final la clase y jerarquía del ex Santos, definitivamente se harán extrañar. Otra ausencia que de seguro se hará notar en el Bremen, es la de Per Mertesacker, un jugador que sin ser una maravilla es pieza clave en la de por sí no muy sólida defensa del Bremen.
El Shaktar Donetsk por su parte tiene quizás como mayor argumento a su favor la gran habilidad y velocidad de sus atacantes brasileños Ilsinho y Jadson, quienes pueden aprovechar las concesiones en defensa que frecuentemente hace el Werder Bremen, para sorprender a los alemanes y quedarse con la Copa UEFA, torneo que por lo demás siempre ha sido dominado por equipos de Europa del Este, sino solo hay que echarle una mirada a la larga lista de campeones de esa zona de Europa que han inscrito su nombre en la Copa UEFA, cuyo último campeón fue el Zenith de Moscú.
Por su parte el Bremen, sin Diego para generar fútbol deberá encomendar casi toda su ofensiva, a la capacidad del delantero peruano Claudio Pizarro, a quien hay que reconocerle que tras un anónimo paso por el Chelsea, ha tenido una temporada extraordinaria en el Werder Bremen, en donde es el principal goleador del equipo y ahora la mayor esperanza de alcanzar el título.
Desde el punto de vista de la historia, no se puede hablar de una real superioridad de uno de los dos equipos; pues, esta es la primera final de Copa UEFA para ambos clubes y aunque, el Werder Bremen ganó una Recopa Europea (un torneo todavía menos importante que la Copa UEFA), la verdad es que ni la camiseta del Werder Bremen ni la del Shaktar Donetsk, tienen un peso internacional lo suficientemente grande, como para ser considerado como un elemento dirimente en una final. Sin embargo si tengo que decantarme por un equipo como favorito para mañana, creo que será el Werder Bremen, que cuenta con jugadores más conocidos y en algunos casos (como Torsten Frings) más acostumbrados a jugar este tipo de instancias. Así que creo que será el equipo alemán el que se quede con la última Copa UEFA.