El Fútbol mexicano ha sido una de las primeras víctimas que ha dejado el brote de influenza AH1N1, surgido en ese país; ya que a causa de esta epidemia, las Chivas de Guadalajara y el San Luis de Potosí, los dos equipos mexicanos que habían clasificado a los octavos de final de la Copa Libertadores, se han visto obligados a abandonar el torneo y cederle el paso directo a cuartos de final al Sao Paulo de Brasil y al Nacional de Uruguay.

El anunció fue oficializado ayer por la CONMEBOL, aunque ya el viernes, Justino Compean, el presidente de la Federación Mexicana de Fútbol, había hecho pública, la decisión de los equipos mexicanos de retirarse del torneo, ante la negativa del Sao Paulo y de las Chivas de jugar en México por el miedo generado por la epidemia y ante el rechazo de las autoridades civiles de Colombia y de Chile a acoger a lo equipos mexicanos, para que disputen sus partidos como locales en los mencionados países.
Ahora el Sao Paulo y el Nacional, han sido clasificados directamente a los cuartos de finales sin jugar los partidos, en una decisión que desde mi punta de vista le quita seriedad y legitimidad al torneo. Legitimidad que se vera aun más afectada si alguno de esos dos equipos llega a ganar el torneo; pues siempre quedara la sensación de que no lo ganaron todo en la cancha.
Claro, que en este asunto jugo un papel muy triste, Héctor Reynoso, el jugador mexicano de Chivas de Guadalajara, que le lanzo un escupitajo a un rival amenazándolo con contagiarlo de la epidemia, Reynoso le hizo un terrible daño a su equipo, a su país y al fútbol en general, pues ese hecho fue uno de los argumentos más importantes que tomaron el Sao Paulo y el Nacional para negarse a jugar contra los mexicanos.
Aunque es cierto que hay que tener los mayores cuidados con una pandemia de esta naturaleza, creo que se exagero un poco al no permitirles a los equipos mexicanos jugar siquiera en una cancha neutral, ya que con los cuidados y las precauciones necesarias, creo que se pudieron haber llevado adelante estos partidos, decidiendo las cosas en la cancha y sin dejar este halo de injusticia y discriminación que para mi gusto ha quedado tras esta decisión.