La Champions League vuelve hoy en su etapa de semifinales, con el esperado choque entre el Barcelona y el Chelsea, un enfrentamiento que en los últimos años se ha transformado prácticamente en un clásico europeo, por la frecuencia con que ambos equipos se han enfrentado en la Champions y por la paridad de fuerzas que han demostrado en esos enfrentamientos.

Sin duda, para la gran mayoría del aficionado futbolístico, el Barça parte como favorito a causa del gran nivel individual y colectivo que ha venido manteniendo a lo largo de toda la temporada y que le ha permitido mantenerse como líder de la liga española y el haber llegado hasta las semifinales de la Champions, casi sin complicación alguna en el camino.
Pues ni en la fase de grupos, ni luego en octavos y cuartos de final, los azul granas enfrentaron a un equipo que le pudiera presentar batalla: En octavos el multicampeón francés, el Olympique de Lyon, fue muy inferior al equipo de Guardiola y en la siguiente etapa, el Bayern Munich, que muchos esperábamos fuese el primer escollo importante de los catalanes, termino siendo una absoluta decepción, cayendo goleado sin atenuantes en la ida y renunciando a todo espíritu de lucha en el partido de vuelta.
Sin embargo, en esta ocasión, al menos en la previa, el Barça la debería tener muchísimo más complicada frente al Chelsea, que es un equipo más cuajado que el Lyon y que el Bayern y que posee una plantilla mucho más amplia y rica que los equipos antes citados, no en vano el Chelsea casi con los mismos jugadores fue finalista de la Champions la temporada pasada.
Además el equipo ahora dirigido por el exitoso entrenador Guus Hiddink, a diferencia del Barcelona ha ido de menos a más en el campeonato europeo y ha enfrentado y dejado en el camino a rivales más peligrosos que los catalanes; pues tanto la Juve (en octavos) como el Liverpool (en cuartos), eran equipos bastante más fuertes que los ya citados equipos que enfrento el Barça en las etapas previas.
Otro argumento a favor del Chelsea, es su mayor poderío físico respecto del Barcelona, sobre todo en la línea media en donde jugadores muy fuertes, pero con muy buen trato del balón, como Lampard, Essien, Ballack o Mikel, pueden hacer pesar su mejor biotipo, sobre la mágica pero quizás demasiado frágil línea media del Barcelona, conformada por Xavi e Iniesta, que a pesar de su comprobado y abundante talento, difícilmente podrán ganarle en las divididas a los medio campistas del equipo inglés; así que en el medio campo podría estar la clave del partido y quizás de la eliminatoria.
Atrás y adelante, ambos equipos tienen fuerzas muy parejas, con jugadores de gran calidad conformando las defensas y ataques de ambas oncenas; aunque lamentablemente para el Chelsea, en este partido no podrá contar con Ashley Cole, uno de lo mejores defensores del mundo cuando de marcar en el mano a mano se trata y uno de los pocos jugadores del planeta, al que le veía posibilidades de contener a Lionel Messi; pues ya lo ha logrado varias veces con el no menos hábil Cristiano Ronaldo.
En el lado del Barcelona por el contrario, el Pep Guardiola podrá contar de nuevo con el Rafa Márquez; que vuelve tras un partido de suspensión ha reforzar la ya de por si fuerte línea defensiva azul grana, en la que la única duda es la presencia de Puyol o Abidal por la banda izquierda. De ser Puyol el elegido, el Barcelona ganaría en marca tomando en consideración que Drogba posiblemente se mueva por ese lado, sin embargo perdería casi toda posibilidad de tener un carrilero con llegada por el lado izquierdo, cosa que si tendría de decidirse por Abidal.
Se trata sin duda de un partido imperdible que enfrenta no solo a dos grandes equipos sino también a dos grandes técnicos, aunque este aspecto creo que el Chelsea tiene una ligera ventaja; pues la más amplia y exitosa carrera de Hidink, me hace esperar que el holandés le tenga reservados un par de ases bajo la manga al buen Pep Guardiola; no obstante, las fuerzas están tan parejas que es muy difícil animarse a hacer un pronóstico; pero, de lo que si estoy seguro, es que el Barcelona enfrentará por primera vez en la temporada a un rival a la altura de su poderío.