Los dos primeros semifinalistas de la Champions League se definirán la noche de hoy en Europa; aunque decir que se definirán hoy, no es una expresión del todo cercana a la realidad; ya que, la verdad es que en el caso del Chelsea y el Liverpool y sobre todo en el caso del Barcelona y el Bayern Munich, la suerte parece estar echada desde hace 6 días, cuando en los encuentros de ida por los cuartos de final, el Barça y el Chelsea, consiguieron holgadas e importantes victorias, que los pusieron al borde de la clasificación.
Escenas del Barcelona 4 Bayern Munich 0 en el partido de ida
Los blau granas, hace solo 6 días pasaron por encima a un Bayern, que estuvo el último miércoles en el Camp Nou, más alejado de su gloriosa historia que nunca, permitiéndole al equipo del Pep Guardiola, conseguir una ventaja de 4 goles antes siquiera del fin del primer tiempo, en el que debe haber sido el choque más disparejo por semifinales de una Champions League, del que tenga memoria.
Esos 4 goles, hacen que hoy la idea de una remontada por parte de los bávaros parezca más que una hazaña una absoluta quimera. Algo que ha reconocido el propio entrenador del Bayern, Jürgen Klinsmann, quien habiendo dado por perdida la eliminatoria ha dicho que solo espera despedirse de la Champions haciendo un papel decoroso. “Sería exagerado decir que podemos remontar. Hay que ser realistas, es prácticamente imposible…Sabemos que es imposible ganarles por cuatro goles de diferencia…porque es un equipo excepcional, el mejor de Europa en este momento, así que queremos ganar para despedirnos con honor de la competición”, declaro con resignación, el muy cuestionado entrenador del equipo alemán.
No obstante, como la razón y los buenos modales dictan, en el Barça todas las voces han sido más bien prudentes y lejos de mostrar un triunfalismo justificado, dada la gran diferencia, en el Barça tanto los jugadores como el técnico han preferido mantener un perfil bajo, diciendo que a pesar de los 4 goles, no se puede considerar al Bayern todavía como un equipo muerto. Esta idea ha sido esgrimida sobre todo por el técnico Guardiola, quien no se ha cansado de recordar que el Barcelona nunca ha sido capaz de eliminar al equipo bávaro y que el fútbol alemán en general se caracterizado siempre por conseguir hazañas del tipo que hoy necesita el Bayern.
Sin embargo, y a pesar, de que el Bayern Munich, contara para este partido con el retorno de Lahm y Lucio y que el Barcelona probablemente no pueda tener en sus filas a Henry e Iniesta, la verdad es que no hay nadie en el mundo que crea con convicción en que el milagro del los bávaros en el Allianz Arena es posible (ni siquiera los propios jugadores del Bayern). Y aunque la historia nos dice que a los equipos alemanes no se les puede considerar muertos hasta que estén 3 metros bajo tierra. Este Bayern nos ha demostrado en las últimas semanas que esta muy lejos (tanto en fútbol como en carácter) de aquellos legendarios equipos germanos que forjaron esa gloriosa historia.
Bastante menos utópica; pero también muy complicada parece la clasificación a semifinales del Liverpool. Los Reds que la semana pasada cayeron de locales 1-3 en Anfield, deberán hoy intentar una hazaña en la cancha de Stanford Bridge, ante un Chelsea, que desde que tiene a Guus Hiddink en el banco solo ha perdido un partido, una evidencia de la gran capacidad de este técnico holandés, que consigue éxitos en todos los equipos a los que llega.
Sin embargo, el hecho de que el Liverpool y el Chelsea sean viejos conocidos y habituales rivales, hace que el 1-3 en contra, sea un resultado factible de alcanzar para el equipo de Benítez, que ya ha sabido ganar en la cancha del Chelsea en muchas ocasiones. Además la diferencia futbolística entre uno y otro equipo (a diferencia del Barcelona y el Bayern) no fue tan grande en el primer partido, como para augurarle definitivamente la eliminación al Liverpool. El resultado final dependerá mucho de los primeros minutos y de si el Liverpool es capaz de marcar en ellos; pero, es innegable que con 2 goles de ventaja, jugando en casa y con Guus Hiddink en el banco, el Chelsea es inmensamente favorito.