Quizás lo más lindo del fútbol es que a pesar de que en él, la lógica normalmente siempre gobierna los resultados, con cierta frecuencia se producen resultados que desafían todo análisis o pronóstico previo. Y es que a diferencia de la mayoría de deportes, el fútbol a veces es totalmente impredecible. A lo que me refiero es que Mónaco probablemente jamás llegue a vencer en sets corridos a Nadal, una Minardi no ganara esta temporada la fórmula 1, ni la selección de baseball de Chile vencerá este año a la de de Cuba; pero en el fútbol Bolivia si puede llegar a golear 6-1 a la Argentina de Messi, Tévez, Agüero y el mismísimo Maradona y eso es lo que sucedió la tarde de ayer.
Los goles del partido
Confieso que por trabajo, no pude ver en vivo el partido, porque además no esperaba un encuentro muy animado; ya que, Argentina normalmente no ofrece grandes espectáculos en la altura de la Paz y porque Bolivia que de por sí no tiene un gran equipo, a lo largo de esta eliminatoria no había tenido un gran comportamiento jugando de local, prueba de ello fueron sus empates ante Colombia y Paraguay y su derrota ante la selección chilena.
Por eso, cuando un amigo mío que veía el partido en ese momento me comento por el “chat”, que los bolivianos iban goleando 6-1 a los argentinos, mi primera reacción fue preguntarle, con cuantas botellas de cerveza alrededor estaba viendo el partido. Pero, me aclaro que estaba sobrio y que tampoco se trataba de una broma. Entonces todavía incrédulo, decidí confirmar en las páginas deportivas que abundan en internet, si mi amigo me decía la verdad o solo me estaba jugando una broma, entonces la página oficial de un prestigioso diario argentino, me confirmo una noticia que hasta ese momento me seguía pareciendo solo un cuento de hadas, la históricamente débil Bolivia, penúltima de la eliminatoria, le estaba infringiendo a una de las selecciones favoritas para ganar el mundial, una de las goleadas más humillantes de su historia.
Entonces como era de esperarse, a penas llegue frente a un televisor busque en todos los canales disponibles la repetición del histórico partido, dejando de lado incluso, gran parte del partido de Chile y Uruguay, que en la previa parecía el más interesante de la fecha, y es que un acontecimiento como el sucedido en la Paz ayer, es tan poco frecuente como un eclipse de sol total.
Por suerte encontré un canal que repetía el partido y me puse a verlo, esperando en el encuentro, un trámite similar al de aquella también histórica goleada 0-5 de Colombia sobre Argentina, en la que el equipo albiceleste domino el partido pero su falta de definición y su desesperación le permitieron a los colombianos hacer 5 goles de contragolpe. Pero, no me encontré para nada con lo que me esperaba; pues, desde el primer minuto Bolivia salió con total convicción al ataque y en los 3 primeros minutos ya había creado dos claras situaciones de gol, ante una selección albiceleste que no daba pie con bola.
El equipo de Platini Sanchéz embotello en los primeros 15 minutos al equipo argentino que tuvo ayer el rendimiento más pobre que le haya visto a una selección argentina desde que tengo memoria (incluyendo a la última sub 20). Los argentinos, célebres por su buena técnica y su valor y pericia en las bolas divididas, ayer en el Hernando Siles, eran incapaces de para un balón o de ganarle una dividida a jugadores que en promedio eran 15 o 20 cm más bajos que ellos. Lo que motivo que (como bien dijera Maradona al final del partido), en muchos momentos, parecía que Argentina no jugaba con Bolivia sino con Holanda.
A ese ritmo el equipo de Maradona no podía resistir mucho y pronto llego el primero de Bolivia por obra de Martins, sin embargo tras este gol llegarían los 15 minutos más rescatables de Argentina. La sombra de Messi que deambulo ayer en la Paz, tuvo un par de ocasiones de gol que desperdicio con una falta de técnica inédita en la estrella del Barcelona. Fruto de esta ligera mejora de Argentina y de un gigantesco error del portero boliviano llegaría el empate de Argentina, por intermedio de un fuerte remate de Lucho González, que hacía presagiar que las cosas podrían volver a la normalidad y que el baile que le daban los del altiplano a los argentinos, iba a detenerse.
Pero un torpe penal cometido por Zanetti, tras un error de toda la defensa argentina, le dio a Botero la posibilidad de poner de nuevo en ventaja a Bolivia. El segundo gol acrecentó además la confianza de los bolivianos, a los que de ahí en más les salio de todo, desde bicicletas a remates de larga distancia en primera, pasando por paredes, tacos y sombreros. Los argentinos ahogados por la altura solo esperaban el final del primer tiempo, cuando un rápido contragolpe iniciado por el arquero boliviano, acabo con un gol de cabeza de Alex da Rosa, que dejo cerca de un kilómetro atrás a su más marcador argentino más cercano.
En el segundo tiempo, el baile boliviano no se detuvo y dos goles más de Botero y un golazo de Torrico sellarían la goleada más abultada de la historia de Argentina en las eliminatorias. En el banco, un Maradona incrédulo solo atinaba a hacer algunos cambios en espera de que la pesadilla terminase, una actitud que también mostraban los exhaustos y confundidos jugadores argentinos, que deambulaban por la cancha. Cuando el pitazo final se escucho, algunas lágrimas argentinas tocaron el césped del Hernando Siles; mientras del otro lado los bolivianos, todavía incrédulos de su propia hazaña, buscaban un fotógrafo que inmortalizara, el que quizás sea el momento más glorioso de sus carreras futbolísticas.
El por qué? de la goleada, es una suma de factores, que como el propio Maradona hidalgamente reconociera, es mucho mayor que la altura del altiplano boliviano. Ciertamente Maradona subestimo a Bolivia y su poder ofensivo jugando de local, en una cancha en la que pelota no corre igual; por lo que su 4-4-2, sin mayores precauciones defensivas, termino siendo suicida.
Además, con excepción de Carrizo, todo el equipo albiceleste estuvo por debajo de los 5 puntos en su rendimiento (probablemente también por el cansancio por jugar 2 partidos en 5 día que fue potenciado por los 3650 metros de la Paz) y por el contrario y eso debe reconocerse, los bolivianos jugaron su mejor partido de la década. Finalmente y eso también hay que decirlo, Argentina cambio de actitud con la llegada de Maradona pero en el aspecto táctico, sigue siendo tan débil como en la era de Basile y eso se vio incluso contra Venezuela.
No obstante, pensando fríamente; que Argentina perdiera en Bolivia era factible, así que Argentina estará en el mundial y Bolivia no, y esta goleada pasara a ser una triste anécdota para los argentinos y una leyenda para los bolivianos. Y es que la gran diferencia entre los equipos chicos y los grandes, es que “los chicos celebran victorias, mientras que los grandes celebran campeonatos”.