La onceava fecha de la eliminatoria sudamericana rumbo a Sudáfrica 2010, dejo pocas sorpresas y más bien confirmo el buen momento que viven algunas selecciones y el desastroso presente de otras. La jornada comenzó temprano la tarde del sábado, con el que en la previa pintaba como el partido más parejo de la jornada. Uruguay recibía en el histórico estadio Centenario de Montevideo a la difícil selección paraguaya, que además lidera la eliminatoria.

El partido era muy atractivo; pues, los charruas estaban obligados si o si a obtener los 3 puntos para mantenerse con buenas opciones de clasificar al mundial, tarea que a priori parecía bastante complicada, ya que históricamente Paraguay siempre ha sido la bestia negra de Uruguay, hecho que se había venido confirmando en los últimos 3 procesos eliminatorios en los que Uruguay había sufrido sendas derrotas ante el equipo guaraní.
El partido comenzó como se esperaba con Uruguay tomando la iniciativa y con el ordenado equipo paraguayo defendiendo eficazmente su portería, y esperando la ocasión para hacerle daño a los celestes de contragolpe. Los primeros minutos fueron muy intensos con una gran lucha por el control del medio campo, que se traducía en frecuentes pelotas divididas, en las que los charruas y guaraníes sacaban a relucir esa ya legendaria garra que es parte de su historia; no obstante, ni uno ni otro equipo lograba acercarse con peligro al arco rival.
Pero como suele suceder en partidos tan cerrados como este, fue una jugada individual la que permitió marcar el desequilibrio; Suárez ingreso por el lado derecho del área paraguaya y tras sacarse la marca de hasta dos jugadores en base a habilidad cedió para Diego Forlán que con el arco desguarnecido no tuvo problemas para poner a su equipo en ventaja. De ahí en más el partido continuo con el ritmo previo al gol y aunque Paraguay intento adelantar sus líneas, fue muy poco lo que ofreció en ataque, en el que termino siendo uno de los partidos más discretos del equipo del Tata Martino en lo que va de la eliminatoria. En la segunda parte Uruguay aprovecho una jugada de balón parado para poner el 2-0 y cerrar el partido por intermedio de un buen cabezazo de Diego Lugano, que deja a Uruguay en carrera y que retrasa un poco la ya cantada clasificación guaraní.
El segundo partido de la fecha, también despertaba gran expectativa, pues era el debut oficial en la eliminatoria de Diego Armando Maradona al mando de Argentina. El Monumental lucía colmado de hinchas argentinos que esperaban ver el debut de su ídolo como técnico en tierras gauchas. Al frente estaba una selección venezolana que nunca ha podido derrotar a los albicelestes y que tras un buen comienzo en la eliminatoria, es hoy por hoy uno de los equipos más débiles del torneo.
Como era de esperarse Argentina tomo rápidamente el control del partido; pero como había estado sucediendo desde los días de Basile, el equipo albiceleste no encontraba claridad en su juego y a pesar de contar con Messi, Agüero y Tévez, era incapaz de crear peligro en el arco vino tinto, se sintió un poco la ausencia de un lanzador como Riquelme, pero sobre todo se siente la ausencia de un verdadero referente de área que le permita al equipo argentino hacer uso del desborde de sus laterales; pues aunque los albicelestes desbordan frecuentemente por las bandas, no tienen a quien ponerle un centro.
Solo una buena combinación de Messi y Tévez con ayuda del árbitro (que no vio una posición adelantada), le permitió a la estrella del Barça abrir el marcador, que le dio a los argentinos la posibilidad de irse a los vestuarios con la tranquilidad de la ventaja.
Ya en la segunda mitad un equipo llanero ya resignado con un arquero en una pésima jornada, fue una presa fácil para la habilidad del tridente ofensivo argentino que se dio un banquete con la entregada defensa vino tinto, que no atinaba a nada. Tévez, el Maxi Rodríguez y el Kun Agüero se encargarían de sellar un 4-0 engañoso, no porque Argentina no fuera inmensamente superior a Venezuela, sino porque el equipo argentino hasta antes del primer gol, siguió siendo ese equipo predecible que dirigió Basile. Maradona tiene todavía mucho por corregir.
Cerrando la jornada del sábado la selección colombiana sufrió más de la cuenta para derrotar 2-0 a una muy débil selección boliviana. Los cafeteros fueron inmensamente superiores; pero, su ya crónica falta de gol (que arrastran desde el retiro de Asprilla y Valenciano) hizo que solo pudieran sentenciar el encuentro en los minutos finales. Colombia juega bien, pero mientras no consiga un delantero más eficiente que Falcao y Rodallega sus chances de clasificación son escasas.
Ya el domingo, Brasil tuvo una de las presentaciones más desastrosas de los últimos años, pues recibió un baile en Quito. Los cariocas solo podían ver como pasaba el balón mientras el equipo ecuatoriano llegaba una y otra vez por todos los frentes al arco brasileño que se mantuvo invicto casi hasta el final, solo gracias a la brillante actuación del portero Julio César y a la desastrosa actuación de los delanteros ecuatorianos.
El equipo ecuatoriano fue castigado en el segundo tiempo, cuando la “Bestia” Baptista puso adelante a Brasil en el segundo remate a portería de los cariocas en todo el partido. La suerte ecuatoriana parecía ya echada y todo indicaba que Brasil se llevaría los 3 puntos a casa; más aun cuando Luis Fabiano, estrello un balón en el vertical a pocos minutos del final.
Pero, si algo hay que reconocerle a Ecuador es que no bajo los brazos y que busco el gol hasta el final. Ya casi en los descuentos una brillante jugada de Valencia por el lado derecho, sacándose hasta 3 jugadores de encima dejo solo a Benitez frente a Julio César, el héroe de Brasil bloqueo una vez más el remate pero esta vez la pelota fue a parar a los pies de un ecuatoriano que puso el 1-1 final. Ecuador pudo incluso ganar el partido en el final, pero una vez más sus delanteros fueron incapaces de anotar. El resultado fue justo porque Brasil jugo muy mal (Ronaldinho fue otra vez intrascendente) y Ecuador fue un desastre de cara al gol.
Finalmente la jornada fue cerrada por la más o menos sorpresiva y clara victoria de la selección chilena en Lima, frente a la débil selección peruana, que es probablemente el rival más asequible de la eliminatoria. El partido parecía parejo en la previa con un ligero favoritismo para Chile; pero, en la cancha el equipo de Bielsa fue muy superior a un equipo peruano que simplemente “no tiene con que” y que no mostró ayer ni el amor propio que le había permitido empatar con Argentina. Chile termino ganando 1-3 con claridad y casi sin sudar y es definitivamente un serio candidato a sacar boleto para Sudáfrica. A mitad de semana se juega la siguiente fecha de la eliminatoria con los encuentros: Bolivia vs Argentina, Ecuador vs Paraguay, Chile vs Uruguay, Venezuela vs Colombia y Brasil vs Perú.