Tras la renuncia de Juan Román Riquelme a la selección argentina, argumentando que no maneja los mismos códigos que el entrenador; casi toda la prensa argentina concuerda en señalar que la salida del 10 de Boca es un alivio para el resto de la plantilla de la selección y para el propio Diego Armando Maradona, que había declarado que tal como estaba jugando Riquelme no le servía, declaraciones que ahora la prensa dice que fueron intencionales para buscar la salida del jugador.

Según el diario argentino Olé, en el seleccionado argentino ya nadie soportaba convivir con Riquelme, un jugador que según la prensa, tiene entre sus compañeros fama de ególatra, divisor y antipático. Es más la prensa rioplatense asegura, que tras la renuncia de Riquelme al seleccionado argentino, más de 10 de los jugadores más importantes del seleccionado, que militan en Europa, han llamado a Maradona por teléfono para manifestarle su total apoyo y rechazo a Riquelme.
No se puede negar que Riquelme es un genio del fútbol; pero a lo largo de toda su carrera ha sido siempre acusado de ser un tipo antipático que no se adapta a ningún grupo. Esa fue una de las razones por las que nunca pudo consolidarse en Europa, a pesar de su innegable talento. Además lo cierto es que su juego lento y despreocupado a veces termina por quitarle ritmo a la selección argentina y peor aún su actitud le quita esa mística luchadora que siempre ha acompañado a los seleccionados argentinos. Es cierto que en la ausencia de Riquelme, Argentina no tiene ningún enganche propiamente dicho, pero con jugadores como Tévez, Messi y Agüero, me parece que la creación esta asegurada. En la actualidad más que un Riquelme, Argentina necesita un Crespo.