El choque de ida por los octavos de final de la Champions jugado en el Bernabeú entre el Real Madrid y el Liverpool, termino siendo un partido más bien aburrido, desde el punto de vista del espectáculo, pues, ambos equipos se concentraron más en mantener a raja tabla sus planteamientos tácticos que en crear jugadas de peligro que les permitiesen hacerse con la ventaja.

Por eso no es de extrañar que un partido de estas características, hayan sido los volantes de contención, los jugadores más destacados y entre ellos los dos medio campistas del Liverpool, Mascherano y Xavi Alonso fueron los que se llevaron el mayor número de aplausos, aunque Gago y en menor medida Lass también tuvieron una labor importante, a pesar de que en el balance final se puede decir que fueron los del Liverpool los que terminaron ganando el duelo de la mitad de la cancha.
El Liverpool en general se siente cómodo jugando de visita pues se le hace relativamente fácil; ya que, gracias a su excelente dinámica y estado físico se le hace simple cubrir los espacios y desesperar a sus rivales de turno, esperando siempre el más mínimo error del contrario para matarlo de contragolpe, esta estrategia de juego fue la que adopto frente al Real Madrid, y definitivamente le funciono, pues, los merengues prácticamente nunca pudieron llegar al arco de Reyna.
Tanto Higuain como Raúl que en las dos últimas semanas se habían mostrado casi imparables en la liga española, comprobaron que los octavos de final de la Champions son otra cosa, y mas allá de un remate más o menos peligroso de Raúl en los primeros minutos del partido, lo cierto es que ambos delanteros fueron completamente absorbidos por la defensa del Liverpool.
Ahora también hay que decir que a pesar de que la actuación del Liverpool en defensa fue loable, a lo hora de atacar, el equipo inglés tampoco tuvo muchas luces, ciertamente se acerco más al arco contrario que el Real Madrid (sobre todo en la primera parte), pero fuera de un gran disparo de Xavi Alonso desde casi la mitad del campo, que exigió mucho a Casillas y un mano a mano del Niño Torres, el equipo inglés tampoco fue incisivo a la hora de atacar.
En el Real Madrid la única esperanza de gol parecía estar en los pies de Robben, quien aunque casi siempre estuvo bien controlado por Fabio Aurelio con el apoyo de Riera, se las arreglo para crearse el espacio para sacar un par de remates de media distancia que crearon algo de preocupación en la portería de Reyna. Por su parte el Liverpool, que definitivamente sintió adelante la ausencia de Gerrard, baso casi todo su poder ofensivo en lo que pudiera crear Fernando Torres, lamentablemente para los ingleses, el ex Atlético de Madrid se lesiono temprano en la primera mitad, inexplicablemente Benítez decidió mantenerlo literalmente en una pierna, hasta bien entrada la segunda parte en una incomprensible decisión que le resto mucho poder ofensivo a su equipo, que ahora tenía solo los esporádicos piboteos de Kuyt como su única arma en ataque.
En la segunda mitad el trámite del partido siguió el mismo libreto del primer tiempo, pero aun con menos ocasiones de peligro, puesto que el Liverpool concentro todavía más sus energías en mantener el cero en su portería. El partido estaba cantado para el cero a cero, pero cuando este ya casi expiraba, llego una falta de Heinze, que muchos tildan de innecesaria, pero lo cierto es que las limitaciones del defensa argentino, hacen que para él ese tipo de faltas sean normalmente la única forma que tiene de parar al rival.
El tiro libre a manera de corner corto fue cobrado por Fabio Aurelio y fue conectado por el israelí Benayoun, que talvez por su escaso 1.70 de estatura era el único jugador que no tenía marca en el área, y como esto es fútbol, fue el más pequeño de la cancha el que les gano a todos por arriba y le dio al Liverpool una gran ventaja para afrontar el choque decisivo en dos semanas en Anfield, pues hasta con el empate le será suficiente al equipo de Benítez, para clasificar a los cuartos de final, etapa a la cual el Liverpool se ha hecho asiduo asistente en los últimos años.
Por su parte el Real Madrid que vio ayer como era abruptamente cortada su larga racha de 9 partidos consecutivos ganados, tendrá una muy difícil tarea en Anfield para pasar de los octavos de final tras 5 años, tarea que aunque complicada no creo que se pueda calificar como hazaña, pues la diferencia a remontar no es tan grande ni en el marcador ni en el desempeño; ya que los merengues solo necesitarán un gol para estar nuevamente en carrera ante un equipo que ayer fue superior pero solo ligeramente y que además ya ha demostrado en la liga inglesa que le cuesta mucho jugar de local. El Liverpool llegará a Anfield con claro favoritismo, pero definitivamente no se puede dar la serie por definida con un solo gol de ventaja y cuando el rival es el Real Madrid.