El disputado, emocionante y polémico clásico del último domingo entre el Inter y el Milán sigue levantando polvareda, sobre todo el ya célebre gol con la mano de Adriano. Así la Fiscalía de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) ha decidido intervenir de oficio para hacer una investigación sobre el mencionado hecho, que podría costarle al delantero brasileño del Inter hasta dos fechas de suspensión, de ser hallado culpable de haber hecho el gol con la mano intencionalmente.

El encargado de la investigación será el juez deportivo Gianpaolo Tosel, quien deberá analizar cuidadosamente el video del partido para determinar el grado de intencionalidad de la falta de Adriano. El antecedente más semejante a este caso, fue protagonizado hace algún tiempo por el jugador de la Fiorentina Alberto Gilardino, quien fue sancionado con dos partidos de suspensión por anotar un gol con la mano en un partido ante el Palermo.
Esta investigación iniciada por la FIGC ha sorprendido a la Federación Italiana de Fútbol y por su puesto al propio Adriano, pues como el propio brasileño dijo: “Es verdad, he tocado con la mano, pero era involuntario, no quería tocar con la mano. Quería meter el gol con la cabeza, mi mano fue allí instintivamente. Creo que ha sido involuntario y todos han visto que fue así”.
Esta vez creo que hay que estar completamente de acuerdo con Adriano; pues, más allá de la indignación que haya causado en los hinchas del Milán el hecho de que el árbitro y peor aun su juez de línea no vieran una mano tan clara como la de Adriano en el primer gol del Inter; también es cierto que ni el más recalcitrante fanático del Milán, con un poco de sentido común; se atrevería a decir que el brasileño toco intencionalmente el balón con la mano.
Esta claro que Adriano quiso cabecear al arco pero conecto el balón tan mal que choco con su mano y para fortuna suya, se metió en el arco sin que ninguno de los árbitros lo advirtiera. La verdad es que esta investigación parece más un acto de contrición de los responsables de la justicia en el fútbol en Italia, que saben que ese gigantesco error arbitral puede haber costado un campeonato.