Luis Felipe Scolari, el técnico brasileño que llevara a la selección carioca a coronarse campeona del mundo en el mundial del 2002 y que tuviera una aceptable campaña con Portugal, llegando a la final de la Eurocopa 2004 y a las semifinales del mundial 2006, fue despedido hoy del Chelsea de Inglaterra, club en el que se había desempeñado como entrenador los siete últimos meses.

Era una decisión que ya se venía venir, pues tras un comienzo interesante y hasta auspicioso, el Chelsea cayo en un bache del que hasta ahora no ha podido salir y que le ha costado estar en el cuarto puesto de la liga inglesa, a 7 puntos del líder el Manchester United, que además tiene un partido menos que el equipo de Abramovich. La gota que derramó el vaso llego el sábado cuando el Chelsea no pudo de local contra el humilde Hull, que le saco un empate sin goles. Scolari fue despedido entre las rechiflas de la hinchada y el rumor de su salida empezaba a cobrar más fuerza.
La directiva del Chelsea no le tuvo más paciencia al brasileño y decidió desembarcarlo a mitad de campeonato, una costumbre no muy común en la liga inglesa, que se caracteriza más bien por el respeto a los procesos y la gran paciencia que se les tiene a los técnicos en general. Pero Scolari no llego a completar ni una temporada completa en la Premier League. Interinamente su puesto será ocupado por su asistente técnico Ray Wilkins, quien probablemente deba dirigir al equipo en el choque por octavos de final contra la Juve a fin de mes.