Toda la prensa española, ha puesto hoy como principal titular en sus portadas, la dimisión de Ramón Calderón a la presidencia del Real Madrid. Aunque el todavía presidente del Madrid no ha hecho oficial su renuncia, fuentes muy cercanas a él, habrían confirmado que Calderón no ha soportado más la presión de la prensa, la opinión pública y hasta de su propia directiva y ha decidido dimitir. Además una nota aparecida en el sitio web oficial del Real Madrid en la que Calderón convoca a una rueda de prensa el viernes a las 6 de la tarde, para explicar su situación estaría confirmando que su renuncia es ya un hecho.

Su dimisión se produce como es sabido a causa de las denuncias de irregularidades en su gestión que fueron publicadas por la prensa española. Siendo la principal acusación, el haber manipulado la última junta de socios de la institución para que aprobara las cuentas presentadas por la directiva, para lo cual Calderón y compañía habrían permitido la participación en dicha junta, de socios sin derecho a voto e incluso personas totalmente ajenas al Real Madrid.
En un principio Ramón Calderón se había negado rotundamente a renunciar, rechazando en todo momento las acusaciones en contra suya y de su directiva, declarando cosas como que: “sólo lo hacen los cobardes o los que tienen algo que ocultar y ese no es mi caso”, sin embargo, cada vez que Calderón hacía un descargo, la prensa presentaba nuevas pruebas e indicios en su contra.
Por eso, en los últimos días al presidente del Real Madrid no le quedo otra cosa, que aceptar la existencia de las irregularidades, e intentar limpiar su nombre responsabilizando a otros miembros de su directiva; por eso, decidió culpar a los directivos Peñas, Bárcena y Nanín, en un último intento por calmar las aguas. Pero su maniobra no funciono y tras una reunión sostenida con su directiva la noche del jueves y ante la presión de la misma, que habría amenazado con renunciar en conjunto y dejar solo a Calderón, si este no presentaba su renuncia, al mandamás del Real Madrid, no le habría quedado otra opción que dejar su cargo.
Ahora lo que queda por dilucidar es quien o quienes se harán cargo de la administración del Real Madrid, se cree que ante la intempestiva salida de Calderón tomará su lugar, su vicepresidente Vicente Boluda Fos, quien convocaría a elecciones para mediados de año. No obstante, dada la gran cantidad de irregularidades denunciadas por la prensa y que involucran no solo a Calderón sino también a gran parte de su actual directiva, no son pocas las voces que piden que se expectore a toda la actual dirigencia del Real Madrid y que se convoque a nuevas elecciones de inmediato.
De esta forma se acaba la era de Calderón al frente del Real Madrid. Una era que contrariamente a lo que se podría pensar (por la actualidad), no comenzó nada mal, pues durante los dos primeros años de Calderón al frente de la institución, el Real Madrid gano dos títulos de liga, algo que no se conseguía hacía varias temporadas con el recordado equipo de los “galácticos”. Es más, si alguien hubiera augurado en junio del 2008, que para enero del 2009 Calderón ya no estaría en su cargo probablemente hubiera sido tildado de loco.
Pero un conjunto de malas decisiones y fracasos, que comenzaron con la ya tristemente célebre pugna con el Manchester United por el fichaje de Cristiano Ronaldo y que continuaron con metidas de pata, como en el caso Robinho o la inscripción de Huntelaar y Lassana Diarrá para la Champions League, que se sumaron a la mala suerte con las lesiones de varias de las principales figuras del equipo merengue y varios malos resultados, fueron minando en menos de 6 meses el prestigio que le había tomado a la dirigencia 2 años y 2 títulos conseguir.
La gota que derramo el vaso fue definitivamente la denuncia de irregularidades en la junta de socios, pero que no haberse dado los antecedentes antes descritos, de seguro esta denuncia, no habría sido tan difícil de manejar, y probablemente no hubiera terminado con la renuncia del presidente. Pero el fútbol vive principalmente de resultados y los errores se pagan caro y ahora, el por momentos soberbio Ramón Calderón y su directiva están siendo víctimas de esta máxima del fútbol; pero, sobre todo de sus propios errores.
En lo futbolístico al equipo solo le queda intentar aislarse de toda la coyuntura negativa generada por la dirigencia y buscar que concentrarse en la Champions League, que es probablemente la única competencia en que a los merengues todavía les quedan ciertas chances y quien sabe quizás con nuevos dirigentes y con un ambiente más tranquilo, el Real Madrid pueda salvar la que hasta ahora, debe ser una de las temporadas más accidentadas de la historia de la institución.