Tras las constantes y por momentos petulantes declaraciones de Cristiano Ronaldo sobre su favoritismo para ganar el Balón de Oro, diciendo cosas tan desubicadas como que él es el número uno, dos y tres del mundo; gran parte de la prensa especializada y la afición futbolística en general quería saber cual era la opinión de Leo Messi, (el otro gran favorito para llevarse las distinciones al mejor jugador del año) al respecto de las declaraciones del egocéntrico jugador portugués.

Sin embargo fiel a su carácter más bien tímido y para nada contestatario, Messi se había negado a dar declaraciones al respecto; no obstante, el último miércoles tras el partido en que el Barça goleo de visita 2-5 al Sporting de Lisboa y en el que el argentino fue pieza fundamental, Messi se animo a hablar un poco respecto al tema: “Cada uno es como es y lo importante es que en tu equipo te respeten. Soy jugador de fútbol y eso es lo único que me interesa ahora. Soy feliz de esta manera, sintiendo el apoyo total por parte de mis compañeros”, declaro la Pulga.
Sobre el portugués, Messi dijo: “Si le dan el premio al Mejor del Mundo será porque se lo merece. Ha ganado la Liga de Campeones y la Premier inglesa y estas son dos competiciones muy importantes y que tienen mucho peso”. Como siempre Messi prefirió evitar el conflicto y caer en dimes y dires , una actitud sana por parte de Messi, a quien aunque a veces le falta justamente algo de carácter para convertirse en el mejor jugador del mundo, es un tipo mucho más simpático que Cristiano Ronaldo, que desde mi punto de vista ha sido mucho menos importante para su equipo, que Messi y el propio Iker Casillas; además y no me cansare de repetirlo Cristiano Ronaldo en su selección y en los partidos importantes simplemente no existe y toda esa seguridad y soberbia que demuestra cuando declara ante los medios se esfuma, cuando tiene por ejemplo que patear un penal en la final de la Champions y aunque como es lo más probable al final se quede con el Balón de Oro, lo cierto es que le falta mucho por demostrar para ser considerado el mejor jugador del mundo.