Según ha trascendido hoy en el diario Sport de España, el Barcelona estaría en negociaciones para expandir su presencia en el mercado norteamericano a través de la compra de un equipo en la Major League Soccer (MLS). El equipo tendría su sede en Miami y sería comprado en sociedad con el empresario boliviano Marcelo Claure, quien actualmente es dueño del Bolivar (el equipo más popular de Bolivia).

Joan Laporta, presidente del Barcelona estaría viajando en los próximos días a Miami para solicitar junto con Marcelo Claure la creación de esta nueva franquicia a la MLS. De no prosperar la solicitud, la sociedad entre el Barcelona y el empresario boliviano se disolvería. Aun no se conoce el nombre ni los colores que llevaría el nuevo equipo, lo que si es seguro es que estarán ligados con los del Barça, para aprovechar la gran fama del club catalán. Tampoco se conoce el estadio en que jugaría este equipo, aunque se dice que ya se habrían comenzado las negociaciones con la Florida Internacional University para hacer uso de su estadio. Se ha elegido Miami, porque es la ciudad norteamericana con mayor población latina, la cual es en este país, la que más sigue el fútbol.
El ingreso de una marca como la del Barcelona podría reforzar los intentos que desde hace varias décadas se vienen haciendo por lograr masificar el fútbol en Estados Unidos, un esfuerzo que ha tenido su pico más alto en los últimos meses gracias a la llegada de Beckham a la MLS. No obstante, más allá del interés mediático generado por el inglés, lo cierto es que el fútbol en Estados Unidos no termina de pegar, opacado por el resto de deportes norteamericanos tradicionales, que no solo son más populares, sino que también buscan defender su mercado evitando que el fútbol tenga más difusión; como declarara hace pocos días el ex astro holandés Ruud Gullit (quien fue técnico en la MLS). De cualquier forma si el Barça entra en la MLS podría contribuir por lo menos a elevar el nivel de la MLS, que hoy por hoy es bastante discreto. Ahora, si el fútbol llegara a popularizarse algún día en Estados Unidos, es una pregunta que solo el tiempo podrá contestar.