El caso de Robinho tuvo un giro completamente inesperado. Cuando todo el mundo veía a Robinho con camiseta del Chelsea el Real Madrid detuvo las negociaciones de un momento a otro, y cuando parecía que Calderón no lo dejaría marcharse del Real, hoy para sorpresa de propios y extraños el propio presidente del Real Madrid confirmo el traspaso del jugador a la Liga Premier, pero no al Chelsea, sino al Manchester City.

Ramón Calderón dijo que la venta de Robinho se ha hecho por 42 millones de euros una cantidad bastante superior a los 37 millones que había ofrecido el Chelsea. De estos 42 millones 40 se pagaran en efectivo al Real Madrid y 2 millones irán a las arcas del Santos de Brasil por derechos de formación. La transacción se ha realizado gracias a la fuerte inversión que ha hecho el grupo inversor Abu Dhabi de los Emiratos Arabes, que es el nuevo dueño del Manchester City desde el lunes. Este mismo equipo había tentado ya al principio de la temporada de pases a Ronaldinho, Bervatov y Villa sin resultados.
Según ha trascendido el primer interes del grupo árabe fue por Bervatov, pero al enterarse el Real Madrid del interés de los nuevos dueños del Manchester City por fichar a un jugador de renombre, sin pensarlo dos veces le ofrecieron a Robinho, viendo en el Manchester City la posibilidad de librarse de un jugador caro que ya resultaba incomodo en el club, pero sin ceder ante las ante las exigencias de Robinho y las ansias del Chelsea. Era la oportunidad que ramón Calderón estaba esperando para salir más o menos bien librado de esta historia, que tantas críticas en contra le ha causado.
Una vez que Calderón le comunicó la noticia al representante de Robinho, este se contacto con el Chelsea intentando que Abrhamovich igualara la oferta realizada por el Manchester City. Sin embargo el Chelsea no lo hizo y el representante del delantero brasileño se vio obligado a aceptar la oferta del Manchester City que incluye 6 millones de euros por temporada para Robinho.
Calderón aprovecho el traspaso al Manchester City para afirmar que Robinho no se va por cuestiones deportivas sino por un simple afán económico. El polémico y cuestionado presidente del Real Madrid también dijo sobre Robinho, que es un chico estupendo pero que esta mal aconsejado. Dijo que al final accedió a al venta de Robinho por razones de índole humano; ya que el jugador le pedía con lágrimas en los ojos que lo deje ir, cada vez que hablaban. Sobre lo que pensaba Schuster de la transferencia, dijo que al final había estado de acuerdo (habrá que ver si es cierto). También manifestó, que no contrataran a ningún delantero más porque ninguno de los que puede aportarle algo al Real Madrid está a la venta.
De esta forma termino la novela más dramática de la temporada de pases, cuyo desenlace no fue causado por el dinero o el análisis deportivo sino por el orgullo herido de un dirigente deportivo. Al final de la historia creo que perdieron todos. Robinho, pierde más, porque más allá de haber conseguido irse del Real con una considerable mejora económica, recalara en un equipo que por mucho que invierta, difícilmente lograra alcanzar las posiciones de vanguardia en la liga de Inglaterra, por lo que será difícil que el brasileño luzca y figure entre los mejores jugadores del mundo, lo que según el propio Robinho era su principal motivación para irse del Real.
Pierde el Real Madrid, que ante la partida de Robinho y el cierre del mercado de pases, deberá conformarse con tener solo a Ruud Van Nistelrooy y a Robben como sus referentes en ataque y tendrá que prenderle velitas a todos los santos para que no se lesionen (cosa que con Robben hasta ahora no ha funcionado); por lo que aunque Ramón Calderón diga lo contrario, Schuster debe estar muriéndose de la rabia. Y quien menos pierde es el Chelsea, que solo se queda con el sentimiento de frustración por no haber contratado a un jugador que deseaban, pero que tampoco parece vital para su esquema de juego.