Después de la pobre actuación de Brasil en su debut en los juegos olímpicos, en la que los cariocas solo pudieron vencer por 1 a 0 a la discreta selección de Bélgica, Dunga salió al frente de las críticas de la prensa. El entrenador del scratch dijo que: “Nosotros trabajamos para no recibir goles porque estamos seguros que al menos uno vamos a meter”.

Sin embargo también reconoció que no estaba satisfecho con la actuación de Brasil en el debut y dijo que su equipo “debe mejorar en todo”. Dunga también dijo que lo mejor del equipo verde amarelo en su presentación en Beijing fue el trabajo colectivo. Al ser cuestionado sobre su próximo rival el seleccionado de Nueva Zelanda; Dunga respondió que es un equipo más técnico que el belga y que posee un juego aéreo muy peligroso. Sobre las posibilidades de Brasil en el torneo, el técnico dijo que “Brasil debe ser siempre primero”, pero que “hay que ir partido a partido“.
Dunga fue un medio campista de contención (uno de los mejores de la historia de Brasil), y fue parte de la selección brasileña de Parreira que logro el título mundial después de 24 años. Esa selección marco el punto de inflexión del fútbol brasileño (aunque el cambio ya había comenzado con Lazaroni en el 90 y con Coutinho en los 70s), ya que desde ese entonces tanto las selecciones como los clubes brasileños se preocupan primero de la parte táctica antes que del famoso jogo bonito que impresionaba mucho, pero que no había vuelto a dar resultados desde el 70.
Dunga fue como jugador y es hoy como técnico un abanderado de esa nueva filosofía de juego en el fútbol brasileño. Así que no es de extrañar que hoy siendo técnico de Brasil privilegie el funcionamiento táctico y la invulenarabilidad defensiva sobre la inspiración individual y el espectáculo. Después de todo y aunque a los amantes del buen fútbol nos cueste reconocerlo. Es con ese juego casi siempre soso pero letal por momentos que Brasil ha ganado en los últimos 15 años dos copas del mundo, (habiendo llegado a 3 finales consecutivas), 4 Copas América y la última Copa Confederaciones, para no hablar de los clubes brasileños que son habituales protagonistas de finales de Copa Libertadores y de mundiales de clubes.
Así que por más mezquino que sea el desempeño de Brasil en las fases previas siempre será favorito para ganar cualquier torneo. Sino solo hay que recordar lo mal que venía antes del mundial del 2002 y la manera poco convincente en que llego a las finales de las copas América del 2004 y 2007. Y al final gano los tres torneos, si hay un equipo en el mundo que puede llegar a ganar campeonatos si jugar bien y solo con el peso la camiseta, ese es Brasil