Si en algún momento durante la semana pasada algunos pensamos ingenuamente que la novela de Cristiano Ronaldo iba a llegar a su final. Hoy sabemos que cual culebron mexicano esta historia tiene para largo.

Todo parecía encaminarse rumbo a Madrid, cuando salieron en la prensa europea supuestas declaraciones de los hermanos Glazer dueños del Manchester, en las que anunciaban que estaban dispuestos a negociar con el Real Madrid. Pero no pasaron ni 24 horas y Alex Ferguson, después de hablar con el protagonista de la historia, declaro que Cristiano Ronaldo (quien se ha cansado de decir que quiere irse) se iba a quedar.
Hoy el director del Manchester United de Inglaterra David Gill ha salido ha respaldar las declaraciones de Ferguson y ha afirmado que tanto él como los hermanos Glazer no están dispuestos a vender al portugués bajo ningún precio o circunstancia. Gill ha dicho categóricamente que Ronaldo volverá al Manchester ;pues tiene un contrato con él y que lo hará sin ninguna opción de negociación del presente contrato o con alguna opción de irse a final de temporada.
Ferguson además ha hecho nuevas declaraciones en las que afirma que irse al Real Madrid sería el peor error que podría cometer Cristiano Ronaldo. Porque a pesar del dinero que le ofrecen, nunca será tan feliz en ningún club como lo ha sido en el Manchester.
Con estas declaraciones y dado que el Manchester se encuentra de gira por África todo parece volver a cero. Talvez por eso la dirigencia del Real Madrid se ha mostrado dispuesta a renovarle el contrato a Robinho por 5 temporadas y ha dejado de lado por el momento la historia del portugués. En el Real Madrid se ha anunciado que el 29 de julio (el día que el Manchester vuelve de su gira) será cuando las engorrosas negociaciones entre ambos equipos se retomen.
Por su parte Cristiano Ronaldo sigue en Miami aparentemente tratando de olvidar a su ex novia con cuanta modelo y con cuanto club nocturno se encuentre. Por su bien (porque finalmente y aunque no me parece el mejor del mundo, es un buen jugador) esperemos que estas largas vacaciones, dilatadas por una negociación manoseada al extremo, no terminen por marear demasiado al jugador y convertirlo en otras de esas tristes historias en las que la fama ahogo al talento.