Ayer se jugó la primera final de la Copa Libertadores en el estadio “Casa Blanca” de la Liga Deportiva Universitaria de Quito, y el desarrollo del partido fue realmente una sorpresa para todos.
Se esperaba que LDU tuviera el control del juego por ser local y jugar en la altura, pero el baile que le dio el equipo ecuatoriano al Fluminense sobre todo en el primer tiempo fue absolutamente inesperado. Probablemente ni el propio Edgardo Bauza esperaba que sus dirigidos tuvieran una actuación tan sobresaliente.
Las principales jugadas
Ni bien comenzado el partido un centro a arrastron fue conectado en primera en el área por el delantero argentino Bieler, las tribunas explotaron, no habían pasado ni 5 minutos y LDU ya ganaba, si embargo Fluminense reacciono y a los 20 minutos un tiro libre ejecutado por Dario Conca (quien fue el mejor del Flu) se clavo en la esquina derecha del arco ecuatoriano.
Pero la Liga estaba muy motivada y siguió atacando, Bolaños, Manso, Urrutia y Guerron no se cansaban de descontar defensas brasileños y hacer paredes cada vez que querían. Promediaba la mitad del segundo tiempo, cuando se cobró un tiro libre a favor de los ecuatorianos en tres cuartos de cancha, la falta fue ejecutada y tras varios remates y rechazos fallidos, Guerron con un remate desde el borde del área marcó el segundo para la Liga.
Fluminense no tuvo reacción los ataques de la Liga, que jugo probablemente su mejor primer tiempo de toda la copa eran incesantes, los brasileños solo atinaban a recriminarse entre ellos, comenzando por el entrenador Renato Gaucho que no se cansaba de insultar a sus jugadores.
Sin embargo y esto hay que decirlo la Liga perdono muchas veces demostrando inefectividad de cara al arco. Solo 2 balones de pelota quieta desde el corner, en los que Fluminense no defendió bien, le permitieron a los ecuatorianos irse con el 4 – 1 a camarines. Los goles fueron marcados por Campos y Urrutia, ambos de cabeza.
El segundo tiempo amenazaba con un marcador de escándalo, pero la Liga decayó mucho física y anímicamente, lo que le permitió al Flu marcar el descuento casi apenas iniciado el segundo tiempo, cuando Tiago Neves aprovecho un centro y la displicencia de la defensa blanca para marcar con un cabezazo cruzado el definitivo 4 – 2.
Fluminense tuvo mayor control del balón durante el segundo tiempo; pero fue la Liga la que tuvo las opciones más claras, como un remate de Urrutia que fue detenido a medias por el portero brasileño y que término chocando en el travesaño. Al final el Flu parecía conformarse con la diferencia de 2 goles en contra e increíblemente tanto los jugadores como la hinchada ecuatoriana se mostraban contrariados a pesar de haber ganado con mucha claridad; como si el 4 -2 no les pareciera suficiente garantía para afrontar el partido en el Maracaná.
Lo cierto es que ayer en el primer tiempo la Liga fue inmensamente superior al Fluminense y aún en el segundo siempre estuvo más cerca de marcar. Pero, lo que pudo ser un marcador definitivo, acabo siendo una diferencia tranquilizadora pero no decisiva, y que no refleja la supremacía de los ecuatorianos en el partido.
La próxima semana se definirá todo y el Flu deberá mejorar mucho, ya que aunque 2 goles no son demasiada diferencia, los brasileños no han mostrado ni ayer ni contra Boca un rendimiento, que les permita pensar que la tendrán fácil en Río de Janeiro, más aun frente a un rival como LDU que ha hecho grandes partidos de visita y al que el propio Flu solo pudo vencer por 1 – 0 en la fase de grupos. Las mayores ventajas del Flu en Brasil serán probablemente su hinchada que a diferencia de los ecuatorianos presionará todo el partido y la ansiedad que es probable que muestren los ecuatorianos ante la opción de ganar el primer título internacional de su historia.