Hoy en la noche a las 7:30 hora de Quito con arbitraje de Héctor Chandía de Chile se jugará la primera parte del capítulo final de la Copa Libertadores, que enfrentará a La Liga Deportiva de Quito Ecuador contra el Fluminense de Brasil. Ambos rivales llegan con hambre de gloria ya que ninguno ha ganado antes el certamen; es más del lado ecuatoriano no habido equipo que gane la copa.
El Patón Bauza, técnico de los ecuatorianos dice que se siente muy emocionado, porque ha estado esperando por esto desde hace diez años así mismo cree que el favoritismo es del Fluminense por los 20 millones que cuesta el equipo, por sus historia y por lo mostrado en las fases previas. Sin embargo cree que con su experiencia y la jerarquía que le suman los jugadores argentinos y los ecuatorianos que han sido mundialistas, la Liga tiene una gran chance de coronarse campeón. En Quito todos esperan lo mismo y hasta los hinchas de El Nacional, el clásico rival de la Liga hincharán por el equipo blanco. Para los ecuatorianos no se trata de una justa de clubes es un asunto nacional.
LDU -Fluminense (Fase de Grupos)
Sin duda será un partido muy luchado porque ambos equipos han demostrado en las fases previas cualidades suficientes como para ser merecedores del título de campeón, derrotando a grandes equipos como el San Lorenzo y el América de Mexico por el lado de la Liga y Sao Paulo y Boca Juniors por el lado del Fluminense.
Una cosa que cabe resaltar es que estos dos equipos ya se habían enfrentado en la fase de grupos en la cual el Fluminense sacó un empate en Quito y derrotó 2 – 0 a la Liga en el Maracaná, por lo que sin duda el equipo brasileño es favorito; sin embargo el juego y la confianza de los ecuatorianos ha ido aumentando con el transcurrir de los partidos, así que la historia podría ser muy diferente.
Lo cierto es que si la Liga quiere coronarse, el día es hoy jugando en la altura de Quito en donde tiene la gran oportunidad de obtener una ventaja que le permita ir con tranquilidad a Río. De no conseguirla, será muy difícil que los ecuatorianos aguanten en el Maracaná el poder ofensivo del Flu, al que ni siquiera Boca pudo parar.