En un partido que sin duda tendrá un lugar de honor en la historia del fútbol turco, la selección que fuera tercera en el mundial del 2002 y que pasará por primera vez a cuartos de final de un torneo internacional en la Eurocopa del 2000; concretó ayer una de las más asombrosas hazañas que se hayan visto en este certamen, al voltear un partido casi perdido a un seleccionado checo cuyos jugadores y cuerpo técnico no podían creer lo que les estaba pasando.
El primer tiempo fue bastante luchado aunque con un claro predominio de la República Checa, en virtud del cual un centro de Grigera fue conectado por el veterano gigante Jan Kohler, que de un certero cabezazo venció el arco turco; el resto del primer tiempo paso sin muchas emociones y sin una reacción clara de Turquía. El segundo tiempo comenzó con una Turquía decidida a darle vuelta a la situación, Nihat el jugador del Villareal español se echó el equipo al hombro y la selección turca contó con muchas opciones de gol que fueron resueltas por una concentrada defensa checa y por un hasta ese momento seguro arquero Peter Czech. Sin embargo ya para la mitad del segundo tiempo la República Checa retomo el control del partido y un preciso centro desde la banda derecha del ataque checo fue conectado por Plazil quien se anticipo al defensa y con una excelente barrida conecto el balón y derrotó al arquero turco; el 2 a 0 parecía sentenciar el partido.
Pero el equipo turco apelo la sentencia y tras varios minutos de ataque por momentos desesperado en los que la República Checa pudo haber anotado el 3 a 0 de contra golpe (un remate al palo y un penal no cobrado son pruebas de ello) alcanzo el descuento tras un desborde por el lado derecho y un centro a arrastron que fue conectado por Turan que con un remate pegado al palo derecho del portero marcó el 2 a 1; quedaban solo 15 minutos y el empate ya no era solo un sueño. Faltaban 4 minutos y ante una jugada desesperada de Altintov que acabo con un lateral a favor de los checos, Nihat pidió calma; en la jugada siguiente un centro con poco peligro desde el lado derecho fue buscado por Peter Czech, nadie imaginaba que el experimentado arquero del Chelsea inglés soltaría una bola tan fácil, nadie excepto Nihat quien sin pensarlo remato el regalo de Czech; el empate que en algún momento parecía imposible se había alcanzado, un compungido Czech era consolado, por sus compañeros tras haber cometido probablemente el mayor error de su carrera.
Todos esperaban los penales, todos menos Nihat quien en tiempo de descuento aprovecho el desconcierto y desazón de la defensa checa y tras un excelente pasé en callejón se acomodó y definió con la categoría de un crack y clavo la pelota en un ángulo, ante la inútil salida de Peter Czech. Los hinchas turcos explotaron en un frenesí de júbilo que solo el fútbol puede ofrecer, mientras los checos aún sin comprender su realidad y más con ganas que con ideas se lanzaron al arco turco y estuvieron a punto de empatar en una jugada en la que un defensa turco sacó la pelota de la línea de gol y que le costo la expulsión al arquero turco tras una tonta agresión.
El drama no terminaba, Turquía había agotado sus 3 cambios y con un portero improvisado afronto el último minuto del encuentro, sin embargo la República Checa ya estaba entregada y un consternado Milan Baros miraba desde la banca la euforia turca cuando sonó el pitazo final. Los turcos habían logrado el milagro, la jornada épica había llegado a su apogeo. Turquía esta en cuartos, las calles de Estambul y Ankara son un caos mientras en Praga todo es silencio. Bendito sea el fútbol.