Ese fue el resultado del partido inaugural de la Eurocopa 2008. La selección de Suiza decepcionó en casa, al perder no sólo el partido, sino a su mejor hombre en la cancha, el delantero Alexander Frei, quien salió lesionado en el minuto 43, con los ojos llenos de lágrimas, seguramente porque sentía que se le iba la ilusión de participar durante toda la competición.
La selección de Jacob Kuhn (Suiza) dominó el partido; pero sin la efectividad necesaria para superar a su rival. República Checa soportó muy bien la arremetida de los jugadores suizos, que no supieron definir.
Una desconcentración en la linea final hizo que llegara el primer y único tanto para los Checos, por intermedio del recien ingresado Sverkos (minuto 70). El gol no pudo ser más oportuno, pues la defensa Checa se batía ante los embates de los locales, que vieron como se escurría el sueño de ser protagonistas en su propia tierra.
Esto recién comienza para ambas selecciones; pero bien podría ser un partido clave para las aspiraciones de ambos combinados.